La aplicación de medidas de optimización y compra centralizada de combustibles, así como de eficiencia energética en sus instalaciones por parte de la Junta, conllevará un ahorro cercano al 10% de una factura eléctrica próxima a los 40 millones de euros.
Este ahorro se logrará gracias a una nueva estrategia desarrollada por la Consejería de Economía en la que se busca mejorar el ahorro y la eficiencia energética a través de la disminución de la intensidad energética, la reducción del consumo, el fomento de conductas responsables y comprometidas con el uso racional de la energía y la introducción de procesos con tecnologías más eficientes.
De esta manera, el Gobierno regional promovió “de forma intensiva” en los últimos dos años “mejores prácticas” y apostó por tecnologías de ahorro y eficiencia energética mediante actuaciones concretas en sus propias instalaciones “como la forma más efectiva de divulgación”.
Entre las iniciativas puestas ya en marcha se encuentran las auditorías energéticas, realizadas en 28 centros públicos, las rehabilitaciones, más de cien, de los sistemas de aislamiento de los edificios, fundamentalmente en colegios e institutos, y el cambio de algunos sistemas de calefacción.
Además, se instaló una planta de microcogeneración de 50kWe en el centro deportivo Río Esgueva, un proyecto piloto que servirá para determinar la idoneidad de este tipo de instalaciones en edificios de uso sanitario y su rentabilidad a largo plazo.
Junto a esta reformas se trabaja también en la iluminación de todos los centros de la administración regional, uno de los sectores que “mayor avance tecnológico ha experimentado en el desarrollo de sus tecnologías”, según las mismas fuentes.
Cambios
De esta forma, se mejoró el interior de varios edificios y también en aparcamientos de edificios administrativos, donde se cambiaron las luminarias.
Además, en los dos últimos años se desarrolló un proyecto piloto con la Consejería de Educación para la optimización de los contratos eléctricos del conjunto de sus centros educativos, optimización articulada a través de una plataforma informática que consiste en una base de datos de centros de consumo y puntos de suministro eléctrico con tratamientos informatizados para conseguir dicha optimización. Gracias a ella se consiguió fijar un potencial de ahorro de 400.000 euros al año, un 10% de la facturación total.
A la vista de estos resultados, se decidió extender este proyecto a otros edificios, con especial atención a los centros con mayores consumos energéticos como son los que corresponden a las Gerencias Regionales de Salud, de Servicios Sociales, la Consejería de Familia, la Consejería de Educación y las Universidades.
Ahora se trabaja ya en la gestión y optimización de los contratos eléctricos de 400 usuarios, con un total de 800 centros de consumo y 870 contratos eléctricos, que consumen 150.000 MWh/año de electricidad y que facturan cerca de 26 millones de euros al año.