La Junta de Castilla y León invita a los taxistas de Segovia y del alfoz al diálogo, con el fin de establecer acuerdos, y evitar que se produzcan enfrentamientos como el registrado en la madrugada del pasado domingo entre taxistas de la capital y otro de La Granja. El jefe de Explotación e Inspección de Transportes del Servicio Territorial de Fomento, Javier Jiménez Arribas, explicó que el diálogo conduce al bienestar, en una situación con tantas divergencias entre los taxistas. “La Junta está abierta a acuerdos cubiertos por la legislación para dar autorizaciones a situaciones concretas”, añadió.
Jiménez Arribas recordó que la administración autonómica actuó como mediadora en un encuentro celebrado en agosto de 2011 entre los taxistas de la capital y los del alfoz, animándoles entonces al diálogo entre ambas partes. “Han sido incapaces de sentarse en una mesa desde entonces y nosotros no somos quienes debemos protagonizar esos encuentros. Cuando nos traigan los acuerdos, los podremos autorizar, dentro de la legalidad vigente”, manifestó el jefe de Inspección de Transportes. A su juicio, el consenso entre ambas partes es complicado, “más, en una situación de crisis que atenaza a todos”.
Fomento es el órgano competente en el que se incoan los expedientes relativos a denuncias presentadas en el sector de los taxistas. Existen dos tipos de infracciones: las que llegan a través de la Policía Local, al haberse registrado en Segovia, y las que se formulan ante la Guardia Civil, en la provincia. Una vez que se formula la denuncia, el expediente se remite a la Junta, encargada de tramitarlo. Javier Jiménez Arribas señaló que en el último año el Servicio de Fomento ha abierto diez expedientes relacionados con denuncias sobre taxis.
La inspección del sector también corresponde a la Junta. En este sentido, el jefe de Explotación recordó que la administración autonómica tomó cartas en el asunto cuando el año pasado comenzaron los enfrentamientos. “Empezamos haciendo requerimientos a la Guardia Civil y a la Policía Local para que controlaran la situación. En absoluto ha habido abandono de responsabilidad o dejación (en alusión a las críticas realizadas el lunes por el concejal de Policía Local de Segovia, Alfonso Reguera)”. Así, Jiménez Arribas, en aras a buscar una solución, destacó que los dos últimos veranos la Junta impulsó una autorización temporal para que los taxistas de la provincia pudieran recoger pasajeros fuera del domicilio de su licencia, en acontecimientos específicos, como fiestas populares. “Este hecho supuso una balsa de aceite”, subrayó Javier Jiménez. Por todo ello, aboga por que los taxistas se “autoorganicen y cuando establezcan las bases de un acuerdo, vengan a la Junta para que lo autorice”.
El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso apela al “sentido común”
El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez, apela al “sentido común” para que no se repitan hechos como el de la semana pasada, en el que se vio implicado un taxista de La Granja en un enfrentamiento con taxistas de la capital. “Entiendo que es un conflicto de servicios de taxis entre Segovia y los municipios del entorno, lo que pone de manifiesto la situación de dificultad actual agravada por la crisis económica”, explicó. En su opinión, este tipo de situaciones “son malas para todas las partes, así como para los usuarios”. “Es fundamental —añadió— que la Junta de Castilla y León actúe de forma definitiva a la hora de definir los servicios de unos y otros”.
José Luis Vázquez señaló que se debe establecer el funcionamiento de los taxistas pensando en el mejor servicio a los usuarios, “teniendo en cuenta, por ejemplo, que estación de alta velocidad solo hay una en la provincia, y su ubicación es la que es, en la capital”.
El regidor granjeño considera que en momentos puntuales, de excepcionalidad, se deberían analizar todas las posibilidades de trabajo desde el sentido común. “Creo que este servicio debería regularse de una forma definitiva por parte de la administración autonómica, y acabar con la actual situación de indefinición, que puede llevar a que los nervios afloren y se produzcan situaciones como la de la madrugada del domingo, junto al Acueducto”, concluyó Vázquez.
