La Consejería de Sanidad aplicará medidas para «corregir» las desviaciones de los gastos por encima del techo consignado en el presupuesto de este departamento, que tendrá que hacer «ajustes». El objetivo de este paquete de iniciativas es evitar que se genere de nuevo una deuda que comprometa la sostenibilidad del sistema sanitario, después de que el plan de pago a proveedores liquide en junio las cantidades atrasadas, que se convertían en una «losa» ya que representaban un cuarto de los fondos gestionados
«Nos tendremos que ajustar al presupuesto que tengamos», señaló el consejero Antonio Sáez, que explicó que la deuda sanitaria se generó porque los gastos superaban cada año a las cantidades fijadas tanto en las cuentas de la Comunidad, como en las del resto de autonomías . Así, durante los años de bonanza económica se abonaba a principios del nuevo ejercicio, si bien la llegada de la crisis y las tensiones de tesorería, por la caída de ingresos y transferencias del Estado, hicieron que se acumularan las facturas sin pagar.
El consejero indicó que en junio se liquidará las cantidades pendientes a los 3.700 proveedores con facturas impagadas, a los que la Junta adeuda 1.066 millones. De esta cantidad, el 95,2 por ciento corresponde a Sanidad. Su departamento está ultimando la revisión de los pagos con proveedores ya que existen «pequeñas diferencias».
Por último, sobre las cuentas de Sanidad para 2012, el consejero aseguró que su departamento tendrá un «buen presupuesto» e insistió en que seguirá siendo una «prioridad» para la Junta, que ahora representa el 35 por ciento del total.