El impulso del Gobierno regional al fomento del empleo femenino en el medio rural se ha plasmado en la creación de un total de 3.195 puestos de trabajo para mujeres en el periodo comprendido entre 2007 y 2014, a través de las líneas de ayuda promovidas por la Junta de Castilla y León a través de la Consejería de Agricultura.
El dato lo facilitó ayer la responsable del departamento, Silvia Clemente en la jornada de clausura del encuentro sobre Emprendimiento entre las Mujeres Rurales organizado por la Asociación de Mujeres y Familias del Ambíto Rural (AMFAR), que reunió ayer en Segovia a cerca de dos centenares de representantes de asociaciones procedentes de toda España.
En declaraciones a los periodistas, Clemente aseguró que la creación de empleo femenino en el medio rural en los últimos siete años representa un 37 por ciento del total en este sector, y subrayó la importancia de las ayudas impulsadas por la consejería en materia de fomento del cooperativismo, inversiones en la industria agroalimentaria, o el desarrollo de proyectos a través de los grupos de acción local; que han supuesto una inversión cercana a los 758 millones de euros.
Así, la consejera destacó el progresivo incremento de la presencia de la mujer en el sector agrario, e indicó que los expedientes de solicitud de ayudas PAC presentados por mujeres se ha incrementado un 14 por ciento en los últimos siete años, pasando de los 23.000 expediente presentados en 2007 a los 26.000 tramitados durante el pasado ejercicio.
Además, subrayó que un total de 50 de las 118 explotaciones inscritas en el Registro Nacional de Titularidad Compartida proceden de Castilla y León, lo que en opinión de la consejera es un paso importante hacia la «igualdad real y efectiva de las mujeres en el medio rural en la región».
Medidas legales
Clemente manifestó que el Gobierno regional mantiene entre sus prioridades facilitar y potenciar la presencia de la mujer en el medio rural, y puso como ejemplo de este compromiso la aprobación de la Ley Agraria de Castilla y León, que establece como aspecto transversar “favorecer la incorporación de las mujeres a la actividad agraria, y el reconocimiento y la promoción de la participación de la mujer en la actividad económica de las zonas rurales”.
La consejera señaló que la Ley Agraria obliga a incluir a la mujer como prioridad en las medidas sectoriales, a través de actuaciones como el acceso a la titularidad exclusiva de la explotación agraria, su integración como socio de pleno derecho en explotaciones o entidades asociativas, o el tratamiento preferente en el acceso a parcelas de Fondo de Tierras Disponibles o medidas de apoyo al sector agrario