La Junta de Castilla y León pondrá en marcha un Plan de Inserción Socio-Laboral con más de 120 actuaciones que se desarrollará hasta 2020, al que se destinarán 335,6 millones de euros y que podría llegar a 109.000 personas con el principal objetivo de mejorar la empleabilidad y acceso al mercado laboral de las personas más vulnerables. La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, presentó este Plan en el marco de una jornada que se celebró en el Edificio de Soluciones Empresariales de la Junta de Castilla y León, en Arroyo de la Encomienda (Valladolid), que clausuró la vicepresidenta de la Junta y consejera de Empleo, Rosa Valdeón, y que contó con la participación y asistencia de unas 300 personas en representación de empresas, sindicatos y representantes del Tercer Sector.
La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades recordó que la situación de crisis impulsó a la Junta en 2013 a crear la Red de Protección a las Familias, que espera llegar este año a 180.000 personas, pero por otro lado la Comunidad firmó con los agentes económicos y sociales en enero de este año la nueva Estrategia Integrada de Empleo, Formación Profesional, Prevención de Riesgos Laborales e Igualdad y Conciliación 2016-2020. Ambos son los pilares en los que se fundamental el Plan de Inserción, que persigue, una vez que la Red atiende las necesidades básicas, atender al “reto” del empleo como “fundamento básico de la igualdad de oportunidades y de la equidad social”.
Por eso este Plan se enfocará principalmente en mejorar la empleabilidad y el acceso al mercado laboral de las personas más vulnerables, una vez garantizadas con carácter previo la cobertura de las necesidades básicas de alimentación, vivienda o de cualquier otro tipo comprendidas en la Red de Protección porque a pesar de que hay datos positivos, indicó García, las circunstancias “exigen seguir avanzando” y no quedarse estancados, cubrir con una cobertura integral. Así, el Plan va dirigido a personas con discapacidad y en exclusión o en riesgo de estarlo, como puede ser el caso de personas drogodependientes, inmigrantes, jóvenes provenientes del sistema de protección y reforma, minorías étnicas o mujeres víctimas de violencia de género, en definitiva, las personas más vulnerables.
Con este Plan se trataría de reforzar la acción protectora de las personas más vulnerables y también se mejoraría su inclusión social y laboral, con una atención integral de trabajo colaborativo en red y con una visión común de apostar por las personas más necesitadas. Además, perseguirá poner en valor la inversión social y muestra a la sociedad los beneficios, en términos económicos, derivados del gasto social y de los retornos que genera, ya que se pretende cambiar la percepción social de esta “inversión social”.
Las actuaciones que contempla el plan son personalizadas y se adaptarán a las diferentes circunstancias y perfiles de las personas, dado que no todas necesitan los mismos apoyos. El Plan se apoyará en el itinerario personalizado de inserción socio laboral que incluye actuaciones en función de la persona y, junto a esto, potencia la figura del asistente personal para el empleo de las personas con discapacidad. Alicia García destacó el carácter integral del Plan, con actuaciones para fomentar la contratación en empresas privadas, entidades sin ánimo de lucro, empleo protegido, autoempleo, creación de empresas y apoyo en la intermediación laboral.
La consejera incidió en que se trata de un Plan participado, participativo y transversal, que cuenta con las entidades del tercer sector y las entidades locales para su desarrollo y toda la coordinación se dirigirá hacia un modelo con planificación de casos y procedimientos compartidos en todas sus fases. Por otra parte, explicó que se sustenta en la innovación social y entre las novedades están la figura del ‘gestor de contexto’ —entidad sin ánimo de lucro experta en servicios de proximidad y conocedora de las posibilidades del territorio que desarrolla líneas de negocio adaptadas a las capacidades de las personas— y programas innovadores que permitan conectar las preferencias personales con las necesidades del mercado para priorizar nichos de empleo, segúna aseguró la consejera.
