La Junta de Castilla y León afrontará el gasto de 100 millones de euros en lo que queda de año para abonar a los empleados públicos el 50 por ciento de la paga extra de Navidad eliminada en 2012 con fondos del Fondo de Facilidad Financiera y con otras partidas sin ejecutar. Así lo explicó ayer el consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, quien aseguró que, “en principio”, se descarta acudir a un crédito extraordinario, “que sí afectaría muy directamente al déficit” de 2015, para hacer frente a ese gasto de 100 millones de euros con el que se da cumplimiento al acuerdo suscrito el jueves con los sindicatos mayoritarios en la Función Pública.
Tras recordar que los datos sitúan el déficit de Castilla y León en el 0,7 por ciento y que el cumplimiento a finales de año será “complicado”, De Santiago-Juárez aseguró que la Junta no da por perdida “ninguna batalla”con el Gobierno de la nación. El Ejecutivo regional no tira la toalla en su demanda de que la devolución de la extra de 2012 y los gastos por las sustituciones de los días que ahora se recuperan no computen en el cálculo del déficit de 2015, algo que volverá a reivindicar. Asimismo, el consejero de Presidencia se comprometió a luchar ante el Gobierno central para devolver a los empleados públicos la jornada laboral de 35 horas.
“Que te hagan caso o no es otra cosa”, asumió el consejero. En el acuerdo rubricado para recuperar los derechos de los empleados públicos y fijar las prioridades de legislatura, los sindicatos reclaman también al nuevo Gobierno el pago del cien por cien de las retribuciones de los empleados públicos durante las bajas laborales. Del mismo modo, solicitan la retirada de las medidas de racionalización del gasto en el ámbito educativo como no sustituir las bajas hasta los 15 días naturales.
Este acuerdo lleva la rúbrica de los sindicatos CSI.F, UGT y CC.OO tras la decisión de FSES de no suscribir el acuerdo, si bien el consejero apeló a la reunión de la Mesa General de Negociación.
