La Junta pondrá en marcha un nuevo programa de reducción y eliminación de cargas y trabas administrativas, para lograr un descenso del cinco por ciento en las existentes relacionadas con la creación de empresas; así como un ‘Plan Legislar Mejor’, con el reto de mejorar la calidad normativa y reducir un diez por ciento el número de disposiciones que afectan al tejido productivo en el horizonte 2015, «haciendo más sencillos y comprensibles los procesos».
Así aparece recogido en el Plan de Apoyo a la Creación de Empresas en Castilla y León, que incluye cuatro programas con 43 medidas operativas, que conformarán la «herramienta» para lograr los objetivos definidos en la Ley de Estímulo a la Creación de Empresas en la Comunidad, que se aprobó en las Cortes autonómicas el pasado 12 de junio, donde se fijó un plazo de seis meses para su desarrollo. Y es que la necesidad de generar tejido empresarial es imperiosa, ya que desde 2008, la Comunidad ha perdido más de 11.000 actividades, como se destaca en el análisis de situación que contiene el plan.
Las actuaciones para racionalizar y simplificar los trámites administrativos están contenidas en el Programa III del plan, que incluye cuatro medidas operativas. Todas estas medidas están orientadas a lograr la principal novedad de la ley, que es la reducción de los trámites para la creación de una empresa, que no podrá exceder de tres meses, si bien se incluyó la figura de la autorización provisional, que permite el inicio de la actividad en el plazo de diez días.
Al respecto, se desarrollará un ‘Mapa de procesos’ que recogerá un listado de los procedimientos gestionados por las distintas consejerías en materia de creación e instalación de actividades en la Comunidad.
