La Junta reclamó ayer prudencia ante los «escollos» surgidos en la fusión de los bancos de Caja España-Duero y Unicaja y recordó que el proceso siempre ha sido «difícil y complicado», si bien estimó que esa operación sigue adelante. Esta es la valoración que realizó el consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, ante la petición de «oxigeno» del titular de la entidad castellana y leonesa, Evaristo del Canto, al Gobierno. La gran diferencia existente en las cantidades que deben provisionar las dos entidades para cumplir las exigencias de la reforma financiera que entró en vigor a principios de febrero con objeto de sanear el riesgo inmobiliario es el origen de los nuevos obstáculos surgidos.
«A día de hoy nos consta que el proceso sigue adelante, pero aquí hay que ser muy prudentes», afirmó durante una rueda de prensa el consejero portavoz, en referencia a los problemas surgidos en la etapa final del proceso de fusión tras las exigencias contempladas por el Ministerio de Economía en la última reforma financiera. De Santiago-Juárez manifestó que el proceso siempre ha sido «difícil y complicado» y sostuvo que «a veces los silencios de unos se interpretan como complicaciones», para concluir con su apelación a la prudencia para salvar las dificultades que hayan podido surgir ahora.
Por su parte, el secretario regional de Organización del PSOE, Pedró Muñoz, instó a la Junta a ejercer «presiones» sobre el Banco de España y el Gobierno central con el objetivo de que busquen «soluciones» a los obstáculos que atraviesa la fusión entre la entidad castellana y leonesa y la andaluza. Justificó la intervención del Ejecutivo autonómico en que esta operación financiera es «estratégicamente imprescindible» para la Comunidad y recordó que este proyecto estaba «bien dimensionado».
En ese sentido, el diputado abulense insistió en que la operación de fusión se había lanzado de forma que permitía a la Comunidad mantener un porcentaje de tejido financiero de acuerdo a la aportación de España-Duero. Muñoz insistió en que la situación actual del proceso se debe al decreto del Gobierno de reestructuración del sistema financiero que exige más garantías. «Es una situación sobrevenida», dijo.
Al respecto, pidió a la Junta que demande a sus «correligionarios» del Gobierno que arbitren una solución que permita a la fusión avanzar. Muñoz aseguró que España-Duero tiene que tener «independencia» en la gestión de sus recursos, pero señaló que el Gobierno autonómico no puede «dejar a su suerte» a una entidad «tan importante» como ésta para Castilla y León.
