El capital extranjero encontró en Castilla y León un territorio atractivo para realizar sus inversiones el pasado año, ya que al cierre del tercer trimestre éstas alcanzaban los 134,8 millones, una cifra record que la Secretaría de Estado de Comercio no había registrado en los últimos ejercicios. De esta forma, el flujo de dinero foráneo que recibió la autonomía en los nueve primeros meses de 2011 se situó en niveles nunca vistos desde hace ocho años.
Por tanto, todo indica que la inversión extranjera del pasado año en la Comunidad se elevará hasta acercarse a los niveles de 2001 (175,8 millones) y 2002 (266,6), los únicos de la serie histórica, que se inició en 1993, en los que se rebasó la cifra de 134,8 millones (inversión en 2011 hasta septiembre). Además, la Comunidad consiguió un incremento mayor que el alcanzado por el conjunto de España (el aumento fue del 109 por ciento), ya que el dinero del exterior pasó de 10,1 a 21,2 millones.
Asimismo, la inversión de enero a septiembre de 2011 casi duplicó a la de 2009, cuando ascendió a 74,7 millones y triplicó prácticamente a la de un año antes, cuando se quedó en los 46,1 millones. La cifra también se alejó de los 23,4 millones de 2007, año en el que se inició la crisis, y del resto de ejercicios con excepción de los dos mencionados.
De esta forma, la senda alcista de la inversión extranjera en la Comunidad iniciada en 2005, después de la estrepitosa caída de un año antes, se mantuvo con subidas y bajadas leves hasta 2010, cuando volvieron a recaer a niveles de 2003 y 1998. Por tanto, las cifras de Castilla y León en 2011 fueron una de las tres más altas de los últimos 18 años, gracias a los 130,7 millones procedentes de cuatro países del continente europeo y los 1,6 de Brasil.
En concreto, la inversión más cuantiosa procedió de los Países Bajos que se situó en los 92,4 millones, frente a los 240.000 euros de un año antes. También Alemania, Suiza y Dinamarca apostaron por Castilla y León para invertir en diferentes sectores productivos 10,8, 10,5 y diez millones, respectivamente. De esta forma, la inversión de la economía alemana, considerada como la locomotora europea, se duplicó en 2011, en relación a 2010 (4,53 millones) y se acercó a la cifra máxima desde 2000 que fue de 11,5 millones.
El suministro de energía (electricidad, vapor, gas o aire) se convirtió en el principal área de inversión en la Comunidad para los capitales foráneos ya que absorbió tres de cada cuatro millones, en concreto, 102,6 millones. También, las actividades vinculadas con la información y la industria alimentaria fueron la diana de otros 10,54 millones procedentes de Suiza y diez millones de Dinamarca.
Aunque más modestas, destacan las inversiones que atraparon los sectores del comercio mayor (2,43 millones) y la construcción de edificios (835.890 euros). Como novedad, este año los sectores de inversión más atractivos para los fondos extranjeros se diferenciaron a los de 2010, cuando fueron a parar principalmente a agricultura y ganadería (4,26 millones), servicios de alojamiento (1,59 millones) y productos farmacéuticos (un millón).
Del total autonómico de los nueve meses, 98,1 millones corresponden al trimestre, de los que la mayor parte (92,4 millones) está vinculada a la entrada de fondos holandeses en el sector de suministro de energía. Otros 25,2 millones se ejecutaron durante el segundo trimestre, de los que diez procedieron de capital danés.
