El ministro de Economía y Competitividad del Gobierno de España, Luis de Guindos, avanzó en la jornada de ayer que la inflación acabará el año con una caída superior a la registrada en noviembre, cuando los precios se anotaron un descenso interanual del 0,4 por ciento.
Así loseñaló De Guindos durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, donde reconoció que la perspectiva apunta a que los precios serán algo más negativos en el presente mes de diciembre y que se mantendrán así unos meses.
Sin embargo, el ministro del ramo descartó una vez más que España esté inmersa en una deflación, un proceso que supone una “espiral viciosa” en la que los precios bajan y se retrasan las decisiones de consumo e inversión ante la perspectiva de que sigan cayendo. “Eso no se está dando en España”, aseveró el responsable de Economía, tras recordar que la demanda interna está creciendo y el consumo sigue al alza.
Según De Guindos, gran parte del descenso de los precios se debe a la caída del petróleo, un ‘shock’ positivo para España que supondrá una mejora de unos 10.000 millones que se verá reflejada en la balanza por cuenta corriente y la renta disponible de las familias.
En este sentido, consideró “vital” que este descenso se refleje en los precios de los carburantes que pagan los consumidores y aseguró que el Gobierno “propondrá actuaciones” para que así sea. “Vamos a estar ahí”, dijo el ministro.
De Guindos también reconoció que existe cierto riesgo de que los precios se sitúen en negativo también en Europa, aunque confió en la actuación del Banco Central Europeo (BCE), que está cumpliendo su papel “en el sentido adecuado”.
