La tasa de actividad emprendedora en el país aumentó un 34,8% el año pasado respecto al ejercicio anterior, según el Informe GEM España 2011 sobre el nuevo movimiento empresarial, aunque advierte de que este incremento viene causado por la «necesidad de subsistencia» de muchos parados, «que invierten su subsidio de desempleo en abrir un negocio».
El índice de actividad emprendedora total (TEA) que registró el país el pasado año fue del 5,8%, lo que significa que hubo casi seis iniciativas en fase creadora por cada 100 personas. Este valor es similar al de 2005. No obstante, el estudio subraya que «el impacto económico de este incremento no se puede equiparar al que habría tenido en un escenario de bonanza y no se puede asociar a una recuperación de crear pequeñas empresas en términos de calidad».
El director del Proyecto GEM, Ricardo Hernández, destacó hace unos días que el «elevado» número de desempleo «está empujando a parte de la población a decidirse, pues la proporción de actividades que se acometieron por necesidad crecieron un 36,3% respecto a 2010».
Asimismo, señaló que este indicador «viene aumentando desde 2008 y que, durante el pasado ejercicio, alcanzó su valor máximo desde que se comenzó a realizar el observatorio en España en el año 2000».
El trabajo resalta, además, que el emprendimiento derivado de la necesidad no tiene las características de «calidad» que se asocian a la creación de empresas «competitivas», que son «la inversión en innovación, la vocación de creación de empleo, internacionalización y rápido crecimiento».
Por su parte, la directora técnica de GEM España, Alicia Coduras, indicó que la actividad emprendedora consta de dos partes, la nueva o naciente y la que está en consolidación. «En 2011, casi un 57% de la misma fue del primer tipo, lo que significa que más de la mitad de dichas decisiones del pasado año todavía no están aportando los beneficios equiparables para la economía en términos de riqueza, empleo e innovación», explicó el analista.
El perfil medio del emprendedor «ha sufrido algunas variaciones en los últimos años», señala el texto, pues, aunque la media de edad se mantiene en torno a los 38 y 39 años, la mujer ha aumentado su participación en estos procesos, al igual que los jóvenes y los mayores de 50 años.
Sectorialmente, la distribución del año pasado fue de un 53,3% en el sector del consumo, un 23,1% en el de servicios a empresas, un 18,1% en el apartado transformador y un 5,5% en el extractivo.
Por otro lado, GEM subraya que el 70,7% del TEA son actividades sin empleados, mientras que un 25% tiene entre uno y cinco trabajadores, un 3,3% entre seis y 19 contratados, y un 1% cuenta con 20 o más empleados.
El director del Proyecto GEM tuvo que solicitar a las Administraciones Públicas, «tanto a la central como a las comunidades autónomas y ayuntamientos», que facilitaran esta actividad y los trámites para abrir nuevos negocios, «pues muchas empresas demoraban, hasta ahora, su puesta en marcha porque tardaban meses en recibir las licencias correspondientes».
En opinión de la institución, la financiación «no es actualmente el principal obstáculo que tiene los emprendedores, aunque es importante». Según el autor del informe en Cataluña, Yancy Vaillant, «lo que realmente determina si el proyecto sale o no adelante es el apoyo social con el que cuenta el acometedor y el de las administraciones públicas», pues cree que quien tiene el «coraje» de decidirse en la situación actual de crisis económica «ya tiene el capital necesario para hacerlo».
Los autores del documento consideran que «no es bueno regalar la financiación a cualquier iniciativa, porque no todo el mundo vale para llevar un negocio y muchas personas pueden quedar gravemente endeudadas». Para la directora técnica de GEM España, lo que «tiene que mejorar» es la capacidad de detección de oportunidades e iniciativas originales «en las que merezca la pena invertir».
Por otro lado, Ricardo Hernández subrayó que es «fundamental» que se fomente el espíritu emprendedor desde el sistema educativo, «pero no en la Universidad, sino en la Primaria, pues es el nicho principal de empresarios». GEM considera que los niños deben aprender y trabajar desde que entran en el colegio aptitudes y capacidades como «la creatividad, la originalidad, la innovación o el trabajo en equipo».
Por último, el texto prevé que ese año el entorno para emprender «será ligeramente mejor que en 2011». El director del estudio resaltó que lo favorecerá el «que el Gobierno haya promovido una plan para poder crear empresas en 24 horas». Por ello, la organización envió al Ejecutivo el informe y algunas indicaciones, «aunque son todas las administraciones las que deben poner de su parte para fomentar la creación de firmas en España».