La Guardia Civil requisó cuatro vehículos al constructor David Marjaliza, presunto cerebro de la red de corrupción Púnica y amigo de la infancia además de socio del exsecretario general del Partido Popular (PP) de Madrid Francisco Granados, entre los que se encontraba un Mercedes de color dorado. Así se recoge en el sumario del caso Púnica, en el que se incluye un acta de la Guardia Civil fechada el 28 de octubre de 2004, un día después de que el constructor y el exdirigente ‘popular’ fueron detenidos por orden del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
Entre los vehículos incautados se encuentran dos Mercedes, un Clase A-180 de color dorado y un S-350 de color negro. Además, el instituto armado se hizo con un Toyota RAV 4 de color blanco y un Mini Cooper de color gris. Todos ellos quedaron depositados en el IFEMA y podrían ser utilizados para cubrir la responsabilidad civil que tuviera que afrontar el imputado para cubrir las indemnizaciones que pudiera imponerle la Audiencia Nacional.
Críticas
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, declaró que le da “absoluta vergüenza escuchar a un diputado decir ‘vengo aquí a no hacer nada y a llevarme la pasta’”, en alusión a las palabras del exdiputado regional y ex alcalde de Valdemoro, José Miguel Moreno, que aseguró hacerse diputado para estar “tocándose los cojones”.
Por su parte, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, manifestó que siente “bochorno de que pueda haber personas que trabajen en lo público” que tengan un nivel de “deshonestidad” de las características de los implicados en el ‘Caso Púnica’. El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Antonio Miguel Carmona, declaró que el PP ha convertido Madrid “en una auténtica fosa séptica”. Carmona manifestó su creencia de que desde la formación popular “sabían todas las tramas habidas y por haber” por lo que para él el problema es que “no han hecho nada” sino permitir el problema de la corrupción.