La Real Fábrica de Cristales de La Granja acoge la exposición Fracciones del escultor, pintor, dibujante y escritor andaluz Evaristo Bellotti, que muestra un nuevo lenguaje escultórico a través de las dimensiones que puede ofrecer la recreación de objetos de distintos materiales.
La muestra, que puede verse en las Salas de Las Luces del Museo Tecnológico del Vidrio hasta el 15 de diciembre, pretende acercar al espectador una experiencia directa de la forma de los objetos, no sólo de cristal, sino también de papel, plástico, cáscaras de huevo, loza o cartón.
Una botella de vidrio hallada en la playa sirve de objeto paradigmático de esta experiencia. El objeto, dice el artista, aparece con una forma clara y distinta cuando preserva su integridad. Cuando se rompe, su forma original pervive en las partes rotas o desaparece completamente, según el grado de desintegración de los fragmentos.
La misma botella de vidrio, entera, en pedazos o reducida a polvo, expresa tres momentos de su identidad. Pero hay una cuarta posibilidad, que es la que las Fraccione’ de Bellotti tratan de experimentar.
“Cuando el restaurador recompone la botella de vidrio rota y recoloca cada parte en su lugar, retrocede buscando su forma original. Si lo consigue, podrá decirse que con la restauración la botella ha recuperado, en buena medida, si no del todo, su verdadera forma. No así en las Fracciones”, explican fuentes de la Real Fábrica.
En la serie Fracciones el escultor andaluz procede de un modo alternativo, reclasificando primero y manipulando a continuación los trozos de la botella de vidrio con otros criterios. De este modo, cuando el artista procede a recomponer otra cosa con las partes que restan de la botella original, la forma que emerge no es la forma duplicada de la misma, sino la informe. Esta forma inédita, nueva, es una entre muchas posibles, radicalmente distinta de la original y de sí misma.
Los materiales utilizados en Fracciones son tratados como si participaran de las propiedades de dureza y fragilidad del vidrio, lo que explican su exposición en las vitrinas de la Sala de Luces del Museo Tecnológico del Vidrio.