Tras el gran juego mostrado en la derrota del pasado jueves en Burgos, el conjunto del Real Sitio recibe esta tarde (17.30 horas, campo de El Hospital) al Mirandés B.
Por una vez, el problema del CD La Granja el pasado jueves en su derrota ante el Beroil Bupolsa (4-3) no fue la finalización. Su técnico, David Samaniego, va más allá: “Además de los goles, fuimos completamente superiores y el juego fue muy bueno, hasta el entrenador rival lo reconoció”.
Los azules jugarán por tercer partido seguido con una línea de tres defensas, apoyada en dos carrileros profundos, y reforzarán el centro del campo con dos pivotes defensivos. “Así ganamos equilibrio. Los jugadores están más cómodos, llegan mejor a la presión y al área rival”.
La visita esta tarde del Mirandés B es ahora menos intimidatoria. El filial burgalés, uno de tantos inquilinos nómadas del cuarto puesto, el último que da acceso al play off, no gana desde el 22 de marzo y ha perdido muchos enteros en su pugna por ascender. “Vendrán más tranquilos, por lo que tenemos que aprovecharlo para salir con intensidad. En nuestro campo no se nos pueden escapar los puntos”, subraya Samaniego.
La peor noticia de la derrota del jueves fue que Víctor Pérez, lateral sólido y amenaza constante a balón parado, tuvo que dejar el terreno de juego lesionado. Su rodilla está inflamada y, aunque en una primera exploración en Urgencias los ligamentos no parecían dañados, está pendiente de una evaluación definitiva y será baja junto a Domingo, que sufre un esguince de tobillo, y Mario, sancionado por acumulación de amonestaciones.
El calendario da esperanzas a La Granja por la mala dinámica de la Cebrereña, que marca la salvación con siete puntos más pero que debe visitar a Becerril, quinto, y Segoviana, cuarto, en los próximos días. Una victoria allanaría el camino a los granjeños, que visitan el jueves al Villa de Simancas, colista. “La cabeza de los chavales sigue a tope, pelearemos hasta el final”. Porque aunque la permanencia no sea todavía más que una quimera, la plantilla se ha conjurado para dar toda la batalla posible hasta el final de la competición.