La lluvia se convirtió en triste protagonista de la Gran Noche del Teatro, una de las citas más esperadas por los segovianos, referente absoluto de la Noche de San Juan. La desilusión fue mayúscula entre el público que abarrotaba la Plaza de San Nicolás al comprobar cómo, a las dos horas de su inicio, la lluvia forzó a la suspensión.
Los miembros del Taller Municipal de Teatro (TMT) habían colocado unas 600 sillas alrededor del escenario, que estaban ocupadas a las doce de la noche, con un público ávido de disfrutar, como otros años, de una noche de teatro de calidad, con el humor como ingrediente indispensable. Agotado el aforo, el público menos puntual no tuvo inconveniente en seguir de pie los espectáculos. A diferencia de otros años, no hubo grupos para animar con música el paréntesis entre los tres espectáculos programados. La música era improvisada, a cargo de los miembros del grupo «Al tran tran», que ejercieron de presentadores. Una palabra o nombre surgido del público se convertía rápidamente en una canción. A continuación salió al escenario Pepa Plana, que vino a Segovia a ofrecer su espectáculo «Penélope». Las primeras gotas de lluvia forzaron a la payasa a interrumpir su actuación. El público no se marchó. La lluvia cesó y la artista volvió al escenario para terminar la representación, jaleada por una cerrada ovación del público.
Pasó entonces el turno a la compañía «Al tran tran», compuesto por actores y músicos, auténticos artistas de la improvisación. Su propuesta era el espectáculo «La Última Noche». Pero apenas pudieron interpretar un par de temas, porque la lluvia ya descargó con fuerza y persistencia. Eran alrededor de las dos de la mañana. Otros años la cita se prolonga hasta pasadas las cuatro de la madrugada. Las inclemencias meteorológicas cortaron ‘a la mitad’ la Gran Noche del Teatro. «Al tran tran» no pudo concluir «La Última Noche». Por su parte, los miembros de «Zanguango Teatro» ni siquiera pisaron el escenario para presentar su obra «Entre lombrices».