La Generalitat de Cataluña destinó algo más de dos millones de dólares (1,8 millones de euros) a mantener la actividad de su delegación en Estados Unidos desde principios de 2014, un periodo en el que los representantes de la Generalitat han mantenido un total de 167 reuniones con funcionarios y representantes políticos estadounidenses.
Así consta en la información que está obligada a desvelar semestralmente la “Delegation of Catalonia to the United States of America” en virtud de la ley estadounidense que obliga a registrarse a todo el que actúe por cuenta de un gobierno extranjero (conocida como FARA).