El consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, y el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, negaron ayer haber recibido una nota de la CIA sobre un posible atentado en La Rambla de Barcelona, aunque sí recibieron el 25 de mayo un aviso de un posible atentado en verano en esa avenida de otras fuentes —sin concretarlas— y que tenía “baja credibilidad”.
En rueda de prensa en la Consejería de Interior, Forn dijo que el departamento de la Generalitat comunicó ese aviso al Estado y éste “no da veracidad a la amenaza”, además de que después no se trató en las mesas de evaluación del riesgo antiterrorista, tanto la del mismo día 25 como la del 8 de junio.
Forn añadió que el Estado también descartó posteriormente que ese aviso y todos los otros recibidos tuvieran relación con los atentados del 17 y 18 de agosto en Barcelona y Cambrils (Tarragona). Por ello, para el político “esta hipótesis que algunos quieren lanzar de que había una información, y que si se hubiera tratado adecuadamente hubiera evitado los atentados, es absolutamente falsa”.