Para este mes de febrero, el Museo de Segovia ha seleccionado la fotografía ‘La Gala de Cantalejo’, obra del Padre Benito de Frutos (1871-1941) y localizada en la sala G ‘Los Borbones y la Ilustración. Siglo XIX’. Se trata de una obra de 49 por 64,5 centímetros, que el sacerdote realizó posiblemente hacia 1924-1925 para que figurara en la exposición sobre el Traje Regional Español que se celebró en Madrid en 1925.
La fotografía, que contará con visita comentada los sábados, de 13 a 13.30 horas, está positivada a partir de la placa de cristal, perteneciente a la extensa colección que se guarda en el Monasterio del Henar en Cuéllar, y se conserva en el Museo de Segovia junto a otras 35 más que conforman un patrimonio etnográfico de primer orden, explican fuentes del Museo.
En cuanto a la técnica, aparece con un tratamiento enmascarado, es decir, con un lavado en gouache (diluido), con la finalidad de ocultarlo para aislar así la figura y crear un ambiente determinado propio casi de un estudio, lo que revela un alto tratamiento artístico por parte del Padre Benito de Frutos.
En la obra se presenta a una mujer ataviada a la manera de la Churrería, al modo de Cantalejo, en traje de fiesta grande, posiblemente como mayordoma de la Virgen del Pinar, pues fue costumbre que las cuatro mayordomas de la Virgen acompañaran de esta manera la procesión de la venerada talla en la fiesta de Pascua de Pentecostés.
Además de la destacada montera, pieza típica de la indumentaria tradicional segoviana, la fotografía ofrece una gran cantidad de detalles de la vestimenta. Destaca la armilla de seda con brocado de terciopelo y mangas con pasamanería de oro y plata y puñeta con botones al estilo charro. Completan el traje la camisa de corchado con pliegues, el manteo de paño con tiranas de terciopelo y pasamanerías de azabache y los zapatos ‘de oreja’ con hebilla de plata y arreglo de cintas, particularidad segoviana. También la joyería, seña de identidad del traje de fiesta, es excepcional y muy churra.