“Después de dos años en el paro, sin encontrar trabajo, decidí abrir un pequeño comercio”, señalaba ayer Pilar García, propietaria de ‘Candy´s Bar’, un negocio de chucherías recién abierto en San Rafael. Cansada de no recibir ninguna oferta de empleo, acabó comprendiendo que debía ser ella quien creara una empresa. “En vista de la situación actual, el futuro es el autoempleo”, sostiene esta emprendedora, quien buscó un negocio que cumpliera dos requisitos: “Pequeña inversión y viabilidad garantizada”. Cayó en la cuenta de que en San Rafael podía encajar una tienda de chucherías. Y se lanzó. Alquiló un local y, desde el 1 de febrero, allí vende su dulce mercancía. “Me va bien, estoy muy contenta”, asegura.
Al igual que Pilar García, un puñado de vecinos de El Espinar ha apostado en los últimos meses por abrir un negocio. Como queriendo corroborar los pronósticos del Gobierno de España cuando habla del final de la crisis, en El Espinar se ha desatado ‘la fiebre del comercio’. “Es cierto, aquí llevamos una temporada en la que no paran de abrirse negocios”, afirma Sergio Aparicio. Él es un ejemplo de la nueva tendencia. Con una frutería en San Rafael (Frutas Teo), acaba de inaugurar otra en El Espinar. “Si te quedas quieto en casa en imposible conseguir nada”, dice, en un intento de animar a los emprendedores. Sergio y su hermano Juan José se han esmerado en crear un nuevo tipo de frutería, moderna y con productos de primera calidad. El público, hasta ahora, está respondiendo…
Tampoco le están yendo mal las cosas a Rubén Sacristán. En su caso, pidió una excedencia en su empresa para montar en El Espinar una tienda de congelados. Su nombre, ‘Disanfrío El Espinar’. “Quería estar más tiempo en El Espinar, en mi casa”, dice. Desde que la tienda, una franquicia, abrió sus puertas, el 14 de marzo, ha ido sumando clientes. “No estamos para tirar cohetes pero, en líneas generales, nos ha ido bien”, indica este empresario, que no pierde la oportunidad para invitar a los vecinos del municipio a pasar por el local, en ‘La Corredera’ para conocerlo.
Salvo contadas excepciones, los nuevos emprendedores han dado en la diana. ¿Puede existir una empresa de informática sin página web? Pues sí, en San Rafael. El propietario de ‘Dagu Informática’, David Gutiérrez, justifica ese hecho diciendo que no esperaba una acogida tan buena a su negocio. “Parece mentira, pero tengo tanto trabajo que no me ha dado tiempo a diseñar una buena web”, indica. Desde el pasado mes de diciembre, ‘Dagu Informática’ ofrece “todo lo relacionado por la informática” en San Rafael. David y su esposa, Marta, no cuentan con local comercial, por lo que su vivienda se ha convertido en la sede de su empresa. “Nuestro servicio —se promociona el empresario— es bueno y barato; así hemos logrado que la gente se fíe de nosotros”.
‘Candy´s Bar’, ‘Frutas Teo’, Disanfrío El Espinar y Dagu Informática son únicamente cuatro ejemplos de la dinamización empresarial a la que asiste El Espinar. Pero no los únicos. Hace no mucho ha abierto una guardería (‘Zampabolas’) y un restaurante chino. Y, si las previsiones se cumplen, en muy poco se inaugurará una mercería y un centro de estética.
El autoempleo está, pues, de moda en El Espinar. Y quienes se han lanzado a la piscina dicen no haberse arrepentido de su decisión.