Toda la Familia Real, incluido el Duque de Palma, Iñaki Urdangarín, acudió ayer al Hospital Quirón San José de Madrid para ver a Don Juan Carlos, tras la operación de cadera a la que fue sometido el pasado viernes por la noche.
La visita se produjo en dos grupos. En primer lugar llegó la Reina junto a las Infantas, Elena y Cristina, y el marido de esta última, Iñaki Urdangarín, en un monovolumen que conducía el yerno del Soberano. Una acción que, según afirmaron desde la Casa Real, surgió a iniciativa de la hija menor de los Monarcas.
A su entrada, Doña Sofía saludó a los periodistas y curiosos congreagados a las puertas del centro y las Infantas entraron sonrientes. También les acompañó el primogénito de los Duques de Palma, Juan Valentín.
Unos minutos más tarde, hicieron acto de presencia los Príncipes de Asturias junto a sus dos hijas, Leonor y Sofía, en un coche conducido por Don Felipe.
El encuentro duró alrededor de 45 minutos y la Reina, las Infantas y Urdangarín fueron los primeros en abandonar el hospital, si bien en esta ocasión Doña Elena se marchó en su propio coche, tras despedirse con un beso de su madre y de Juan Valentín.
Cinco minutos después salieron del centro los Príncipes de Asturias con sus hijas. Por su parte, Don Felipe comentó que el estado de salud de su padre era excelente. Así, señaló que Don Juan Carlos tenía «muy buen aspecto y estaba animado», así que «está todo muy bien».
De esta forma, la Familia Real volvió a reunirse con motivo de esta visita después de que estallara el escándalo judicial en el que el yerno del Rey está imputado.
