La empresa segoviana Entelia ha promovido una campaña para generalizar el uso de desfibriladores externos semiautomáticos con el fin de prevenir muertes súbitas, de las que se producen 24.500 casos en España al año.
En una jornada celebrada ayer en la Cámara de Comercio, la empresa realizó una demostración del funcionamiento de estos aparatos y señaló que la legislación aconseja su instalación en lugares de gran afluencia de personas, tales como gimnasios, estadios, instituciones o empresas.
José Manuel Santiago y Joaquín Quiñones, representantes de la empresa Entelia, anunciaron que diferentes comunidades y otros países están legislando para generalizar su implantación. Como ejemplo citaron el caso de Cataluña donde los harán obligatorios, o el de Estados Unidos, donde los tienen “hasta en las comunidades de vecinos”.
El coste de estos sofisticados aparatos oscila entre los 1.300 y los 3.000 euros, aunque también se aconseja la formación del personal para hacer un correcto uso de los desfibriladores, que tienen una alta fiabilidad, que supera el 90 por ciento según indicaron. Además, más del 85 por ciento de las paradas cardiorespiratorias pueden ser tratadas con un desfibrilador.
De este modo, la empresa Entelia ofrece la posibilidad de disponer de aparatos y de cursos de formación, que en caso de empresas de unos 20 trabajadores podrían rondar los 2.500 o 3.000 euros.
Los desfibriladores externos semiautomáticos son aparatos electrónicos que diagnostican y tratan las paradas cardiorespiratorias en fibrilación entricular automáticamente, administrando una descarga eléctrica con sólo apretar un botón tras la colocación de los parches, y en la intensidad precisa. En todo caso pueden ser utilizados por personal no sanitario y siguiendo las instrucciones que el propio aparato va dando.
