Los datos macroeconómicos referentes a Castilla y León no hacen más que aportar, en un principio, buenas noticias. Una de ellas llega con el informe ‘Previsiones Económicas’ de la Comunidad elaborado por Caja España-Duero, donde se afirma que la previsión del crecimiento para la región es del 2,7%, una cifra que supone una revisión al alza de tres décimas respecto a la estimación realizada por este organismo en el mes de marzo.
Así lo explicó ayer en León una de las responsables del estudio, Felisa Becerra, quien indicó que se prevé en Castilla y León una aceleración en el ritmo de crecimiento de todos los componentes de la demanda interna y se estima un aumento de la inversión en un 3% y un crecimiento del consumo privado en torno al 2,5%.
En cuanto a la oferta, este estudio estima que en la Comunidad a lo largo de 2015 todos los sectores podrían registrar una aportación positiva al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), aunque destacan los aumentos previstos para el sector agrario, del 3,4%, y la construcción, 3,3%. En otros sectores el aumento es menor, como es el caso de industria, un 2,5%, o el sector servicios, cuya estimación de crecimiento es del 2,6%.
En referencia al mercado laboral, las estimaciones de este documento apuntan a un crecimiento del número de ocupados en Castilla y León este 2015 del 1,8%, una tasa inferior en un punto al incremento previsto para el conjunto de España. Este incremento se registrará, de manera leve, en todos los sectores con tasas de entre 0,9% y el 0,4%, excepto en la construcción, donde el empleo podría descender.
Al mismo tiempo, se estima que el número de parados podría disminuir un 7,6%, de modo que la tasa de paro en la Comunidad se situaría en el promedio de 2015 en el 19,2%, frente al 22,4% en España, lo que supone también un 1,5 menos que la registrada en 2014 en Castilla y León.
En cuanto al análisis provincial, según las estimaciones de este estudio se prevé un incremento generalizado de la actividad en 2015 en todas las provincias de Castilla y León, más importante que el observado en el conjunto del año pasado.
Las provincias que se estima tendrán más dinamismo son Valladolid, un 3,2%, Salamanca, un 2,9%, y Segovia, un 2,8%, mientras que León y Zamora se mantienen en el promedio regional, del 2,7%.
El incremento podría ser inferior al promedio de la Comunidad en Burgos, Ávila, Soria y Palencia, donde la actividad económica podría registrar un avance inferior al 2%.
También arrojan cifras positivas otros estudios económicos que hacen referencia a Castilla y León, como el último realizado por la Federación de Autónomos ATA, que refleja que el plazo medio de pago de las administraciones públicas de Castilla y León a los trabajadores autónomos se redujo en tres años un 41,9% y el tiempo medio se sitúa en los 75 días.
Así, el plazo de demora de las administraciones en junio de 2012 era de 129 días en la Comunidad, mientras que en la actualidad ese plazo pasó a los 75 días, 54 días menos.
Las administraciones públicas de Asturias, con 76 días de media y 87 días menos que hace tres años; Castilla-La Mancha, con una demora de 85 días, 80 menos que en 2012 y Canarias, con 76 días de media y 72 días menos, son las comunidades autónomas que más han reducido sus plazos de pago a los autónomos.
En las comunidades de Madrid y en Aragón la demora de pago de las administraciones creció en 2015 respecto a 2012. En el caso de Aragón se tarda cinco días más en pagar, de 144 a 149 días; y en Madrid, 3 días más, de 95 a 98.
Castilla y León es la cuarta comunidad donde, porcentualmente, más descendió el tiempo de demora de pago de las administraciones a los autónomos, un 41,9%, por detrás de Asturias (-53,4%); Canarias (-48,6%) y Cantabria (-47,1%).
