La Diputación trabaja ya en los preparativos de las bodas de plata del Premio de poesía Gil de Biedma que coincidirá con el 25 aniversario de la muerte del poeta catalán, que nació y murió en Barcelona, aunque sus restos descansan en Nava de la Asunción, municipio segoviano en el que residió durante años y con que se encontraba muy vinculado.
Así lo adelantó el presidente de la Institución Provincial, Francisco Vázquez, durante el acto de entrega de la XXIV edición del premio.
Un total de 1.003 poemarios se presentaron este año al concurso. Trabajos procedentes de 31 países, un hecho que para la organización del premio traslada su “trascendencia no solo nacional, si no, internacional”, habida cuenta del incremento de trabajos presentados año tras año.
El primer poeta premiado con este galardón de la Diputación fue Luis Javier Moreno —presente en el acto celebrado ayer—, y a la lista de han unido a los largo de estos 24 años nombres como Juan Carlos Pérez Mestre, José Luis Puerto, José María Muñoz Quirós, Victoriano Cremer o, en la última edición, Joaquín Pérez Azaústre.
