La continuidad del Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma, promovido por la Diputación Provincial de Segovia, está garantizada. Así lo confirmó ayer el presidente de la institución, Francisco Vázquez, en la entrega de los galardones a los ganadores de la vigésimosegunda edición, que tuvo lugar ayer en el salón de plenos de la institución. Vázquez anunció que en la Comisión de Gobierno de la semana que viene se aprobarán las bases de la próxima convocatoria del prestigioso premio. El presidente deseó “larga vida a un premio que navega con fuerza y seguridad”.
El ganador de la última edición fue el escritor manchego, Javier Lorenzo Candel (Albacete, 1967), con su poemario “Territorio frontera”, dotado por la Diputación con 10.000 euros. El accésit de esta edición, dotado con 3.000 euros por el Ayuntamiento de Segovia, fue para el periodista y escritor Marcos García Rey, por su obra “Lenguas de cobre”. Ambos galardonados estuvieron acompañados en el acto por autoridades provinciales, encabezadas por Francisco Vázquez, y locales, representadas por la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, Clara Luquero.
El jurado del Premio Jaime Gil de Biedma está integrado por Luis María Ansón, Antonio Colinas, Juan Manuel de Prada, Víctor García de la Concha, Carlos Fernández Aganzo, Jesús García Sánchez (de la editorial Visor, que publica las obras premiadas), y Gonzalo Santonja (coordinador del premio). Este último destacó en el acto de entrega que la decisión del jurado es muy meditada, “con premios para personas que no conocemos, lo que pasa en pocos premios de poesía”.
En cuanto a los dos libros ganadores, Santonja afirmó que son muy distintos, aunque alabó el “sentido del idioma” de ambos poetas, “uno con un libro muy de vanguardia y otro muy bien instalado en la tradición (todo lo que hoy es tradición, fue vanguardia)”. En este sentido, destacó que el Premio Jaime Gil de Biedma “mantiene el equilibrio entre la tradición y la vanguardia. Ésta es su virtud”. A su juicio, “Segovia también es un ejemplo de tradición y vanguardia, y este es un premio asentado y cuidado”.
En cuanto a las obras premiadas, Gonzalo Santonja se refirió a “Territorio frontera” como un libro “memorable”. “Es un libro de reconciliación con la propia vida. La vida siempre empieza, siempre hay una nueva oportunidad. Es un libro muy bonito, intenso, con registros de sosiego con la tempestad por dentro”, subrayó el coordinador del premio.
Sobre “Lenguas de cobre”, Santonja utilizó la metáfora del título para afirmar que “trabaja con el mejor metal, el de las palabras”. “Es un libro muy audaz, que maneja muy bien los registros del castellano, en alguno momentos en estado sulfuroso”. A este respecto, precisó que el libro es un excelente conductor de las emociones humanas, “con mucho desgarramiento a veces”.
En la presente edición se presentaron al Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma 279 títulos, 57 procedentes de 21 países extranjeros, dos sin procedencia identificada y 220 de España. De ellas, el prejurado hizo una primera selección de 12 obras finalistas, entre las que el jurado eligió el ganador y el accésit.
