La deuda de las entidades españolas con el Banco central Europeo (BCE) ha subido un 5,7% en julio respecto al mes precedente, hasta los 139.636 millones de euros, y rompió una racha de dos meses consecutivos a la baja.
De esta forma, se sitúa en su mayor nivel desde enero de este año, según los datos provisionales publicados el pasado viernes por el Banco de España y que confirma un mayor endeudamiento del sector financiero.
No obstante, la deuda mantiene su descenso interanual iniciado hace más de un año y se redujo en 21.058 millones de euros desde julio de 2014, lo que supone un recorte del 13,1% respecto al pasado año. La deuda de las entidades financieras se incrementó en casi 80.000 millones de euros en marzo de 2012 y superó los 200.000 millones. Ahora se sitúa claramente por debajo de esta barrera y muy lejos del máximo de 388.736 millones registrado hace justo tres años, en plena crisis económica.
Este importe es el saldo vivo que las entidades residentes en España aún tienen pendiente de devolver al instituto emisor europeo como consecuencia de la financiación que el organismo les concedió antes previamente.
Según los datos del Banco de España, la parte que representa la financiación neta de la banca española respecto al total del Eurosistema aumentó desde el 32,1% en junio al 33% en julio. Aún así, este porcentaje está alejado del 80% que llegó a superar antes del rescate bancario que pidió España ante los problemas de liquidez que afrontaban sus cajas de ahorros y sus bancos.
Este incremento en el porcentaje que supone la deuda española sobre el total del Eurosistema se produjo pese al incremento del importe de la deuda de las entidades que operan en la Eurozona, que se elevó un 2,8% respecto al mes anterior, hasta los 422.876 millones de euros. El incremento se espera sea alargado en el tiempo y volver a los saldos positivos de antes de la crisis.
