La Agrupación de Actividades Varias (AAV), integrada en la Federación Empresarial Segoviana (FES), mantiene prácticamente estable su afiliación a pesar de las consecuencias de la crisis económica, según se puso de manifiesto en la asamblea general ordinaria celebrada recientemente en la sede de la Federación.
Según explicó el presidente, Luis García Patiño de Mercado, alrededor de 200 empresas están adscritas a AAV, compensándose las bajas, la mayoría por ceses de actividad y jubilación, con nuevas incorporaciones.
En la AAV se integran empresas cuyo objeto social o actividad no se adscriben en el resto de Agrupaciones Integradas en FES o en su caso Asociaciones que no llegan a tener el número suficiente de socios para constituir una Agrupación de conformidad con los Estatutos de la Federación. En total, agrupa a 21 sectores de actividad.
Las perspectivas apuntan a un moderado crecimiento en la afiliación, ya que se está tramitando la integración, o en su caso la creación, de distintas asociaciones como la de clínicas de odontología y estomatología, clínicas veterinarias, máquinas recreativas, artes gráficas, ganaderos, gimnasios y residencias geriátricas.
Durante la asamblea, se aprobaron cuentas y presupuestos por unanimidad, así como la actualización de los estatutos, adaptándolos al marco normativo actual.
El presidente informó sobre las actividades realizadas en el último ejercicio, con un notable número de jornadas informativas, cursos de formación y acuerdos con empresas. Asimismo, realizó un repaso de la situación económica de la provincia, destacando que «la crisis ha marcado los últimos ejercicios para todas y cada una de las actividades económicas que engloba nuestra Asociación, sin excepción».
«Ha marcado a la Asociación porque se han quedado muchas empresas por el camino, sobre todo autónomos y pymes, que son la base de nuestro colectivo y en general del tejido empresarial de la provincia. Y ha marcado nuestra actividad porque una parte fundamental de la misma ha sido, junto a FES, demandar mejoras que detuvieran la asfixia a la que se ha visto sometida la actividad empresarial», señaló.
Entre esas mejoras demandó medidas de flexibilidad interna en las empresas; iniciativas que contribuyan a recuperar la confianza, a aumentar la competitividad empresarial y a estimular y dinamizar la actividad económica; evitar incrementos de costes sociales; una reforma más decidida de la Administración Pública, fundamentada en un adelgazamiento de la misma; reforma de la política energética que persiga reducir el coste de la factura energética; una política fiscal que no suponga mayor presión para las empresas; y flujo de crédito financiero hacia las empresas y la economía doméstica, que les permita acometer proyectos de inversión y reactivar el consumo.