La crisis económica ha hecho aumentar en más de 3.000 personas el número de segovianos que vive en situación de precariedad desde el año 2007.
Así lo destaca un informe de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) que asegura que el 43 por ciento de los segovianos se encuentra en esa situación de precariedad económica. Ese porcentaje se ha incrementado en dos puntos porcentuales desde el año 2007, momento que se considera como el inicio de la crisis.
De acuerdo con los datos de los técnicos del Ministerio de Hacienda, existen más de 5.800 personas que no reciben ningún ingreso económico, y que son más de 65.000 los que tienen un salario mileurista, de los que la mayoría son asalariados, y una parte menor, autónomos.
El aumento de las personas que viven en precario ha sido general en toda España y en el resto de Castilla y León, según las mismas fuentes. De hecho, en toda la región fueron 80.267 personas adultas más las que viven en situación de precariedad, debido sobre todo al repunte del desempleo, a la reducción de salarios y a los ajustes llevados a cabo por el Gobierno en los últimos años, según se desprende del informe ‘Adiós a las clases medias’, elaborado por los Técnicos de Hacienda y que fue presentado ayer en su XII Congreso anual.
El informe, elaborado a partir de datos oficiales de diferentes organismos estatales y autonómicos, revela que la tasa de precariedad en Castilla y León –que incluye núcleos familiares con ingresos conjuntos iguales o inferiores a 12.000 euros brutos anuales, así como familias sin ingresos– se sitúa en el 44% de la población, por lo que en la actualidad afecta a un total de 1.126.511 de personas en la Comunidad.
De esta forma, según los Técnicos del Ministerio de Hacienda, las rentas de los hogares mileuristas en Castilla y León se concentran, sobre todo, entre los asalariados que suman 912.451, seguidos por los adultos sin ingresos (118.305) y los autónomos (95.755). Por provincias, Ávila (49,4%) y Zamora (49%) son las que más precariedad presentan, seguidas de León (45,5%), Palencia y Salamanca (43,9%) y Segovia (43,7%). Tras ellas se sitúan Soria (42,5%), Burgos (42,1%) y Valladolid (40,8%)
En España, a finales de 2007, cuando apenas se empezaban a notar los efectos de la crisis, la precariedad se extendía al 40% de la población, unos 18,5 millones de personas, entre los que se contabilizaban 2,1 millones de adultos sin ingresos, 744.000 personas menos. Desde entonces, los rendimientos del trabajo de los asalariados y autónomos no han dejado de caer, mientras que, por el contrario, las rentas altas han invertido gran parte de su capital en diferentes instrumentos como las SICAV, sociedades patrimoniales y otros instrumentos de inversión para reducir o eludir sus pagos al Fisco. De hecho, Hacienda pierde anualmente cerca de 300 millones de euros por la baja tributación de las sociedades de inversión, que se sitúa en sólo un 1%. Esta cantidad es solo la punta del iceberg que oculta una bolsa de rentas del capital y plusvalías de dimensiones gigantescas en manos de los accionistas que no tributan en el IRPF, mientras no retiren su participación; y las grandes fortunas evitan retirar sus fondos para no pagar al Fisco.
