La desconfianza en las entidades financieras españolas provocada por la crisis del grupo Bankia, que desembocó en su nacionalización a finales de mayo, impulsó que en ese mes salieran del país 41.294,3 millones de euros, frente a los 26.567 que se perdieron en el pasado abril, lo que supone un 55,3% más.
La fuga de capitales del país en inversiones directas, de cartera y otras se aceleró en el quinto mes de 2012, hasta sumar 163.185,9 millones en lo que va de año, según la balanza de pagos que publica el Banco de España, lo que sitúa la cifra en máximos históricos.
Las salidas netas de la cuenta financiera, excluido el Banco de España, se produjeron fundamentalmente en el capítulo de préstamos, depósitos y repos y, en menor medida, en directas y en cartera, mientras que se generaron entradas en derivados financieros.
Así, las otras inversiones provocaron la fuga de 31.923,7 millones, muy por encima de los 7.170,8 millones del mes anterior, mientras que en las de cartera se perdieron 9.197,5, prácticamente la mitad que los 20.201,2 millones de abril.
Además, las especulaciones directas, que generaron una entrada de capital el mes anterior, arrojaron una salida de 1.238,9 millones en mayo, mientras que los derivados financieros presentan una entrada de 1.065,8 millones.
Atendiendo al comportamiento de los inversores extranjeros en España, la mayor salida en el quinto mes del año se produjeron en las otras inversiones, que perdieron 13.363,4 millones de euros, superando con creces los 2.547,4 millones del cuarto mes de 2012.
En cuanto al comportamiento de los foráneos en inversiones en cartera, mejoraron considerablemente en mayo al registrar salidas de 12.199,3 millones, aproximadamente la mitad que 24.592,8 millones que se perdieron en abril.
Las especulaciones directas del exterior en España, por su parte, volvieron a cerrar en positivo con netas de 620,9 millones, lo que, sin embargo, supuso un 78,7% menos que 30 días antes, mientras que los derivados originaron entradas por 1.065,8 millones.
Al comparar las cifras de mayo con las del mismo mes de 2011, llama la atención que las desinversiones en el capítulo de otras inversiones de España en el extranjero se multiplicaron por cuatro, hasta los 18.560,4 millones. Si en vez de analizar solo mayo, se tienen en cuenta los cinco primeros meses, se ve que las inversiones directas generaron 6.709 millones, mientras que las de cartera registraron salidas de 65.544,7 y otras perdieron 108.925,2 millones de euros.
