“No es cierto que los arquitectos se hayan forrado con la burbuja inmobiliaria”. Así empezaba su intervención ayer el presidente del Colegio de Arquitectos de Segovia, Juan Antonio Miranda, que había convocado a los medios de comunicación locales para presentar un informe de esta demarcación —Segovia pertenece a un colegio que agrupa a cinco provincias del Este de Castilla y León— que indica una caída en la actividad constructora que retrotrae a la situación de hace cincuenta años.
Batir un mínimo histórico en visados de vivienda en la provincia, con cifras que no se recuerdan desde 1964, da una idea de la situación por la que pasan arquitectos, arquitectos técnicos y, en general, todo el sector de la construcción y sus empresas auxiliares.
Por ese motivo, desde el colegio se considera que, transcurridos cinco años de crisis, debe hacerse una reflexión sobre el momento actual de la arquitectura y sus profesionales. Un momento en el que los arquitectos segovianos tienen “dudas de si se ha evaluado y pensado en torno a las consecuencias de toda índole de la destrucción masiva de la capacidad de construcción”.
Miranda ofreció datos estadísticos del propio colegio que muestran este “desastre” en el sector y añadió un panorama de honorarios a la baja, en un mercado laboral en el que ha crecido la competencia, así como mayor responsabilidad y exigencias a los arquitectos (Código Técnico de Edificación, Ley del ruido, etc.), lo que a su juicio han convertido a esta profesión en “vulnerable”.
El presidente del colegio segoviano reclamó, en nombre de los arquitectos residentes en Segovia y la provincia, la atención de las instituciones y la necesidad de adoptar medidas como la organización por parte de esta entidad de concursos de ideas “para proyectos pequeños”, entre los que citó las escaleras mecánicas previstas para acceder al paseo del Salón desde el barrio de San Millán o un ascensor en la parte inicial de la Calle Real (contemplado en el PEAHIS, según comentó).
Solo podrán concurrir los arquitectos colegiados y residentes en la provincia y, el ganador del concurso de ideas dirigirá el proyecto técnico una vez adjudicado. Según Miranda, esta propuesta, que el colegio quiere trasladar a todas las instituciones y formaciones políticas, ha sido recibida ya “con buenos ojos” por el Ayuntamiento de Segovia.
La iniciativa persigue también dar salida a la creatividad de los arquitectos, al abarcar entre otros aspectos el diseño de elementos del mobiliario urbano, la accesibilidad de diferentes espacios de la ciudad, rampas, etc., desde una visión de conjunto y desde el conocimiento del diseño de los distintos municipios de la provincia.
“Con ello se pretende acabar con la inexistencia de diseño previo en elementos que puedan tener un impacto reseñable en la imagen de los municipios”, sostiene el colegio.
Miranda recordó que Thomas Heatherwick, arquitecto y artífice del pebetero de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, durante su estancia en Segovia en la última edición del Hay Festival explicó que algunos compañeros de la escuela de arquitectura en la que se formó no han realizado ningún proyecto de edificación en diez años. “No podemos permitirnos tener parados a un colectivo creativo como es el de los arquitectos mientras la ciudad y la provincia tienen dificultades en materia de accesibilidad, bienes arquitectónicos, dotaciones y edificios públicos sin uso ahora o a corto plazo”, señalo el representante del colectivo profesional en Segovia.
De hecho, aunque el colegio no dispone de cifras, algunos de los integrantes de la junta directiva afirmaron ayer que son muchos los jóvenes arquitectos, hijos de colegiados entre ellos, que se están marchando a Londres o a otras ciudades europeas buscando oportunidades de trabajo. “Los arquitectos españoles están mejor considerados fuera”, comentó Miranda.
La demarcación de Segovia del Colegio apunta también otras posibles vías de colaboración con administraciones públicas como la utilización del visado colegial como informe válido para simplificar la tramitación de licencias, o potenciar la contratación temporal de más arquitectos que colaboren con los ayuntamientos bien a través de convenio con el colegio o bien por otras vías.
Los arquitectos piden una definición urgente del marco urbanístico de la ciudad de Segovia —Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia (PEAHIS), Inspección Técnica de Edificios (ITE) y apertura a los colegiados de los programas de áreas de rehabilitación como ARIS o ARCH.
Así mismo, exigen la “defensa del marco competencial marcado por la LOE —Ley de Ordenación de la Edificación—, evitando nuevas agresiones a una profesión que lleva sin razones aparentes sufriendo un acoso al nivel de dignidad con el que se tiene que ejercer difícil de entender y en gran parte desconocido por la sociedad”.
Este colectivo lo forman en la actualidad 184 colegiados, en la Demarcación de Segovia del COACYLE (Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León Este), cuya sede está en Valladolid y está integrado también por las demarcaciones de Soria, Valladolid, Ávila y Burgos.
Las demarcaciones tienen autonomía máxima, ya que la función del Colegio es esencialmente coordinante. La de Segovia cuenta con una junta directiva que se renueva cada dos años.
Tiene su sede en un inmueble histórico del casco antiguo de la ciudad, en el número 5 de la calle Marqués del Arco. Se trata de conjunto de edificaciones de diferentes épocas. Sobre la más antigua fundó Santa Teresa el primer convento de carmelitas descalzasen el siglo XVI y el edificio más noble, erigido en el siglo XVII perteneció al Marquesado de Lozoya durante muchos años.
Además de contar con un hermoso claustro o patio, que es el que sirve de acceso a las oficinas, dispone de otros dos; uno de los cuales, cerrado al público, sirve para desarrollar pequeños eventos colegiales.
El principal sí es utilizado para exposiciones y eventos públicos. Ayer, por ejemplo, se presentó en la sede del colegio una feria de diseñadores y artesanos segovianos — ‘Diseño segoviano en el patio’— que se celebrará los días 29 y 30 de marzo, coincidiendo con Semana Santa.
