El dirigente socialista Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales del PSOE y diputado electo a la Asamblea de Madrid en la candidatura de Ángel Gabilondo, falleció en la noche del martes.
Nacido en Caracas (Venezuela) en 1960 y veterano militante por los derechos de la comunidad homosexual y transexual, luchaba contra un cáncer de páncreas desde enero de 2014, que no le ha impedido continuar su tarea política y social hasta el último momento.
Zerolo fue presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, hasta que fue elegido concejal del Ayuntamiento de Madrid con el PSOE en 2003. Durante toda su trayectoria ha sido un destacado y reconocido activista en materia de lucha por la igualdad de trato y la no discriminación.
Ha sido muy reconocida su labor para impulsar la aprobación de leyes como la del matrimonio homosexual, la identidad de género y la igualdad entre mujeres y hombres. El pasado verano, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero explicó que quien le “convenció” para poner en marcha la reforma que autorizaba el matrimonio homosexual fue el propio Zerolo.
Pese a la enfermedad contra la que luchaba desde hacía un año, Zerolo se mostró dispuesto el pasado mes de febrero a convertirse en candidato a la Comunidad de Madrid, tras la destitución de Tomás Gómez, pero finalmente se integró en la candidatura del exministro Angel Gabilondo, que lo incluyó como el número tres en su lista, y con el que ha estado trabajando codo con codo durante los últimos meses.
Acudió a la última reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE, un día después de las elecciones municipales y autonómicas, en Ferraz, y atendió a los medios de comunicación, pese a que ya se encontraba muy débil.
Político
Pedro Zerolo, que falleció a los 54 años a consecuencia del cáncer de páncreas que le fue diagnosticado en enero de 2014, se ha quedado a pocas horas de ser diputado en la Asamblea de Madrid y coronar así una larga carrera política, marcada por sus doce años como concejal en el Ayuntamiento de Madrid, donde siempre prometía oficiar “las bodas más bonitas y duraderas”.
Las bodas fueron sin duda uno de los aspectos de su trabajo como edil que más le entusiasmaba, algo que no ocultaba. Coqueto hasta el final, Zerolo explicaba que se negaba a ponerse una peluca una vez perdida su casi legendaria mata de rizos, ni para oficiar sus tan preciadas bodas. “Yo soy así”, defendía con optimismo.
Zerolo no ocultó nunca su enfermedad, que hizo pública a través de un comunicado. “Lucho contra el cáncer… hasta la victoria final”, llegó a afirmar. Él mismo relataba a todo aquel que le preguntaba cómo estaba y siempre con una entereza aplastante, incluso cuando las terapias para atajar el cáncer le resultaban demoledoras. “Luchando” era la expresión que más utilizaba cuando alguien se interesaba por su estado, algo que decía siempre con una sonrisa.
Multitud de cargos del PSOE y representantes de otras formaciones políticas se desplazaron a la Plaza de la Villa para honrar la figura del histórico dirigente del PSM en la capilla ardiente instalada en el Patio de Cristal. Todos coincidieron en la labor política y social de Zerolo. Igualmente, que era luchador por encima de todo.
