El presidente de la CEOE, Juan Rosell, avanzó que la patronal apoyará la reforma del sistema de pensiones que está estudiando el Gobierno a través de un grupo de expertos. Además, indicó que es necesario introducir cambios para asegurar su «viabilidad» y «sostenibilidad» debido a la reducción del número de trabajadores afiliados y el aumento de pensionistas.
Rosell apostó por «abrir los ojos a la realidad» en materia de pensiones y avanzó que el Ejecutivo de Rajoy contará con el respaldo de los empresarios para acometer esta reforma, según decidió la Directiva de la CEOE. La postural de la patronal, explicó, será la misma que en la anterior reforma, impulsada por el Gobierno de Zapatero.
En ese sentido, el presidente de los empresarios señaló que el Ejecutivo debe llegar con la reforma «hasta donde pueda» e insistió en que en estos momentos de crisis todos los agentes económicos y políticos deben ser «pragmáticos» y «posibilistas», para lo que recomendó la «calculadora». Aseguró que la patronal ha hecho números y ha comprobado que es necesario reformar el sistema de pensiones ya que con la crisis económica se han reducido los cotizantes a la Seguridad Social, al tiempo que el número de pensionistas crece al aumentar la esperanza de vida.
También apostó por equilibrar las cuentas del sistema de pensiones. Rosell destacó que España tiene nueve millones de pensionistas, que cobran 851 euros de media. Indicó que se deben consolidar estos avances, si bien matizó que el país no contará con un número suficiente de cotizantes. Además, advirtió de que los cambios podrían no ser tan «dramáticos» si se produjeran en esta variable y subrayó que el objetivo del país debe ser crear empleo.
El líder de los empresarios, que participó en el II Foro de Economía de El Mundo, insistió en que España debe continuar acometiendo reformas para superar la crisis económica y afrontar a principios de 2014 la recuperación. «No tengamos miedo a las reformas, son duras, pero curan, y nosotros nos tenemos que curar», sostuvo. También, planteó aplicar dietas equilibradas, que no serán mágicas, sino difíciles y complicadas.
Afirmó que el país debe tener la palabra reformas en el cabecero para introducir cambios en el modelo autonómico, que a su juicio se hizo «sin calculadora». «Sin reformas degradamos la competitividad», dijo ante una nutrida representación del mundo empresarial y político de la Comunidad. También sostuvo que se debe apoyar a los gobiernos, que son quienes toman medidas, ya que a su juicio el resto de planteamientos son «cantos al sol».
Así, reclamó que un compromiso de todos con la recuperación económica del país y apuntó que las medidas difíciles se deben tomar con consensos y rechazó el catastrofismo y la exageración de los males de España. Apuntó que se debe recuperar la confianza y perseverar en las reformas, que están dando resultados en las exportaciones, donde se atisban «luces» gracias al aumento de la competitividad. Como ejemplo puso la industria de la automoción.
