Una quincena de perros y dos gatos han recibido poco después del mediodía la bendición de San Antonio Abad en la plaza de Santa Eulalia a través del hisopo del párroco de la iglesia del mismo nombre, Inocencio Martín Sastre.
Antes, la imagen de San Antón ha sido portada en andas por carniceros de Segovia pertenecientes a la cofradía de San Antonio Abad, quienes anoche celebraron una cena de hermandad en un restaurante segoviano.
La lluvia ha respetado la comitiva religiosa que, como es tradición, ha transcurrido desde la iglesia de Santa Eulalia por la calle de José Zorrilla, plaza de Somorrostro y calle Buitrago hasta desembocar en la plaza de Santa Eulalia, donde tras rezar una oración, el párroco bendijo con agua bendita a cada uno de los animales allí presentes, en su mayoría canes.
Algunos han respondido con ladridos que durante toda la procesión acompañaron también al son de la dulzaina, tamboril y bombo, instrumentos que tocaron en el recorrido algunos componentes del grupo Los Pacos.
A continuación ha comenzado la misa en honor de San Antonio Abad en la parroquia de Santa Eulalia, donde se conserva una pequeña imagen de este santo protector de los animales.