Tras la nevada del día anterior la fiesta de San Antón amaneció con un soleado, en el que los cofrades ataviados con sus capas participaro en la procesión por las principales calles del municipio, junto a autoridades municipales, la música de la Escuela de Dulzainas de San Rafael y numerosos vecinos.
En la iglesia de San Eutropio se celebró misa en su honor y cerca de 200 vecinos acudieron con sus animales para recibir la bendición por el cura párroco, Valentín Bravo, y luego por el precepto mayor de la cofradía Julián Sanz, que fue quien extendió la bendición a todas las mascotas. Mientras tanto, varios porrones con vino junto con las típicas y ricas pastas Marranillos de San Antón eran repartidos para que el numeroso público presente lo degustara.
Finalizado el acto de la bendición se sortearon los regalos entre todos los participantes, junto a los premios de los concursos de dibujo y narrativa celebrado en el colegio de la localidad, que recayeron en los niños Miriam Velilla, Paula Turrero, Jessica Grabarz, Mara Matute e Inés Caballero.
Las celebraciones siguen hoy con una misa en recuerdo de los hermanos difuntos.