El Espinar vive desde ayer inmerso en las fiestas del Cristo del Caloco, nueve días de jolgorio y diversión en las calles, que se iniciaron ayer con el pregón y el disparo del cohetón. Un año más, los actos religiosos, junto a los musicales, como el baile del Teo, y los taurinos, serán el punto fuerte de estos festejos, a los que el Ayuntamiento destina unos 76.000 euros.
Este año la Banda Municipal de Música ha sido la encargada de abrir el telón festivo, con un pregón muy musical que protagonizó el director de la formación espinariega, José Luis López Antón. Ayer “llevó la batuta” de otra manera. En su intervención en una abarrotada Plaza de la Constitución, recordó que la banda, desde su fundación en el año 1940, “se ha caracterizado por el deseo de dotar al municipio de color, animación, diversión y disfrute, con un claro carácter servicial hacia su pueblo, con una especial relevancia en las fiestas patronales”. Y “qué sería de unas fiestas sin música?”, se preguntaba José Luis López. Y destacó que la música siempre ha sido un elemento inherente a la diversión y al júbilo.
El director de la Banda se remontó al nacimiento de la formación hace 75 años, elogiando el valor y esfuerzo “excelso” de aquellos que fundaron el grupo. “Aunque estoy seguro que no lo cambiarían por nada en el mundo, pues parafraseando a Miguel de Cervantes: la música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu. Y seguro que así lo sentían”, manifestó.
En la última parte de su pregón, y con la plaza a punto de estallar de júbilo, José Luis López invitó a los espinariegos “a sentiros libres y a disfrutar de las fiestas desde el respeto a sus gentes y colectivos, a pasar unos días de alegría y diversión, a participar de manera activa en todas las actividades, y sobre todo, a bailar, cantar y tocar. Y qué mejor que abrir las fiestas con el más conocido baile espinariego”.
Gigantes y cabezudos
Y la fiesta empezó. Gigantes y cabezudos, acompañados por la alcaldesa y sus damas, tamboriles, dulzainas, quintos, peñas y pandas, empezaron el recorrido festivo por las calles de El Espinar, concentrándose de nuevo al final en la Plaza de la Constitución. Ya por la noche, la orquesta Galeón animó la verbena en la Plaza de La Corredera, hasta la madrugada.
Para hoy domingo, la Respingona Bike congregará, en su quinta edición, a los más madrugadores y amantes de la bicicleta. Y para el resto, misa, pasacalles, procesión con la imagen del Cristo del Caloco y refresco y bollo. Actividades para pequeños y grandes se sucederán a lo largo de la jornada, para abrir boca, ante una semana de fiestas, en la que los espinariegos irán dosificando hasta el próximo domingo de romería.
