La Parroquia de San Lorenzo completó ayer su semana de apoyo a los proyectos asistenciales que desarrolla en sus pueblos hermanos de La Pradera (Venezuela) y Dete (Zimbabwe) con el «rastrillo solidario» que a lo largo de toda la mañana congregó la atención y el apoyo de los vecinos del barrio. El atrio y la plaza de San Lorenzo albergaron el modesto pero significativo despliegue que los voluntarios del Grupo de Acción Misionera llevaron a cabo para poner a la venta un sin fin de productos donados a tal fin.
Artesanía, libros, cedés, juguetes, bisutería y un numeroso catálogo de artículos compusieron esta peculiar almoneda solidaria a la venta a precios muy populares, que a buen seguro sirvieron para completar los regalos del «Día de la Madre» en muchos hogares del barrio. El rastrillo tuvo también un apartado para la gastronomía, y el puesto de rosquillas y dulces artesanos se completó como en años anteriores con productos manufacturados donados por distintas firmas comerciales colaboradoras.
Los más pequeños tuvieron también la oportunidad de conseguir regalos y premios en la «pesca solidaria», donde a un módico precio pudieron tirar la caña para acceder a muchas sorpresas en forma de juegos y golosinas.
La recaudación obtenida en el rastrillo se sumará a la de la caminata solidaria celebrada el pasado uno de mayo, en la que cerca de 700 personas se sumaron a esta iniciativa para disfrutar de una jornada de deporte y convivencia con la finalidad de hacer un poco más cómoda la vida de decenas de personas en La Pradera y Dete.