El director general de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias, Juan Manuel Santana, ha explicado que esta medida (en el resto de la isla continua la alerta amarilla) se toma con carácter preventivo, ante las señales sísmicas que indican que es probable que se produzca una nueva erupción en aguas más próximas a la costa y menos profundas que la que se registró ayer, lunes.
En una rueda de prensa ofrecida en Valverde, la capital de la isla, Santana ha preferido no hablar de «evacuación», sino de «traslado preventivo», porque la situación puede cambiar con el curso de las horas y aún no hay certeza de que los vecinos de La Restinga tengan que pasar la noche fuera de sus casas.
Sin embargo, sobre el terreno, el personal de Cruz Roja y de los Ayuntamientos de El Pinar y Frontera están preparando al medio millar de habitantes de La Restinga para llevarlos al polideportivo de Valverde, a un albergue de emergencia en la localidad de San Andrés o a otros puntos de la isla con sus familiares.
Los vecinos de La Restinga se enfrentan a esta situación apenas 24 horas después de conocer que la temida erupción se había producido en el Mar de Las Calmas, a cinco kilómetros de la localidad y a unos mil metros de profundidad, una noticia que habían recibido con cierta tranquilidad y alivio.
Sin embargo, los equipos de Instituto Geográfico Nacional y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas desplazados en la isla han detectado señales que indican que podría producirse una nueva erupción en aguas más superficiales y cercanas a la costa, donde la irrupción del magma podría provocar explosiones.
«¿Dónde va a ser exactamente? Todavía no sabemos. Pero cercana a la costa y con menor profundidad», ha apuntado Santana.
Por su parte, el presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, ha insistido en La Restinga que se traslada a la población para garantizar su seguridad ante una posible nueva erupción.
«Lo que se desconoce es cuándo saldrá, dónde y la virulencia», ha indicado a un grupo de periodistas Armas, que por ello ha explicado que es necesario garantizar que las personas estén a salvo.
Como Santana, el presidente del Cabildo ha incidido en que se trata de una «reubicación» de los vecinos y no de una «evacuación».
