La evolución demográfica de Castilla y León nunca ha tenido un diferencial «tan estrecho» como ahora con el de España, de cuatro décimas, y ese es el objetivo de la Agenda de la Población, el conjunto de medidas orientadas a los jóvenes, familias, inmigrantes y emigrantes que el Gobierno de Juan Vicente Herrera puso en marcha en mayo de 2011.
Este es el argumento central que esgrimió el consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, ante los miembros del Consejo para la Población, órgano de seguimiento de la Agenda, en el que no está el PSOE y sí los sindicatos, las opas, consejos sectoriales, Consejo de la Juventud, inmigrantes y representantes de las consejerías. «En el primer año completo de la Agenda se converge con España, la diferencia es de cuatro décimas, aunque algunos no les guste es la verdad», concluyó, en la valoración de los datos que expuso ante los representantes que tienen como función el control de las medidas para el impulso demográfico de la Comunidad
De Santiago-Juárez planteó la incorporación a la Agenda de cuarenta propuestas, que son en su mayoría compromisos de investidura de Herrera, para la revisión balance que se realizará a primeros de año, donde afirmó que el PSOE ha expresado su intención de participar en esa reunión del Consejo para la Población.
Ante los datos que refleja el INE, recalcó que el cambio de rumbo a las políticas de población que aplicó el Gobierno regional con la aprobación de la Agenda, que no contó con el apoyo del PSOE, no era «un capricho», en referencia a una de las críticas de la oposición socialista.
Entre los datos que ofreció el consejero a los miembros del Consejo de la Población, para defender la validez que las medidas que están en marcha, se refirió al diferencial conforme al último padrón de junio de 2011, donde la población de la Comunidad cae, según esa previsión, en un 0,1, mientras que la nacional sube un 0,3. «Nunca en los últimos ochenta años el diferencial había sido tan estrecho; es de cuatro décimas», subrayó.
Respecto de la posición del PSOE de no acudir a la primera reunión de esta legislatura del Consejo para la Población, pese a que Junta y oposición mantuvieron contactos para la incorporación de los socialistas a la misma, De Santiago-Juárez afirmó que no le parece «ni bien ni mal», añadió, con cierto suspense, que ya «se tenía hablado» y precisó que el partido de López ha comunicado que irá a la reunión prevista a primeros de año, cuando se revisen las medidas y se haga balance, que después se llevará a las Cortes.
Sin embargo, confirmó que las medidas que están vinculadas al gasto sólo se pondrán en marcha cuando el Producto Interior Bruto de la Comunidad llegue al 2,5 por ciento, rebajado en cinco décimas sobre la previsión del texto inicial de la Agenda de la Población. También, precisó que en la revisión de primeros de año alguna propuesta se puede caer y otras se pueden incorporar.
De Santiago-Juárez, como reflexión, destacó que los expertos de los países desarrollados no debaten sobre los ciudadanos que caben un determinado territorio, sino sobre las condiciones y la calidad de vida en ese espacio. «La calidad de vida de Castilla y León es buena», afirmó, para añadir que de esa manera se refleja en los estudios que se realizan sobre la educación, la sanidad o la dependencia.