A la espera de que pase la crisis y alcanzando temperaturas a finales del mes de junio de casi cuarenta grados, de nuevo los campings se postulan como una de las alternativas más atractivas para los veraneantes.
La provincia de Segovia cuenta con casi una decena de alojamientos de este tipo, que son de lo más asequibles y cuyos responsables pueden presumir de tener en ellos una excelente relación calidad – precio.
Desde cualquier punto de la provincia el veranenate, sea del tipo que sea, puede pasar unas agradables vacaciones. Por ejemplo, en Riaza su gerente comenta que el abanico de público es de lo más heterogéneo: “Ofrecemos un amplio abanico de posibles estancias: para los que prefieran viajar en carabanas y dormir en ellas o para los que se decanten mejor por los bungalows de madera”.
En general el tipo de viajero es muy similar en todos los campings: familias y grupos de amigos. En lo que varía es en la nacionalidad. “Este año están viniendo más europeos que otros años, en concreto, ingleses, franceses y holandeses”, apunta una encargada del camping Hoces del Duratón, en el municipio de Cantalejo, que además ofrece actividades de turismo activo, como senderismo y piragüismo aprovechando el enclave en el que está situado.
Una de las características más destacadas y atractivas en la mayoría de los campings es el contacto absoluto con la naturaleza. Por ejemplo, el ubicado en la localidad de Lastras de Cuéllar, el camping ‘El Calonge’, ofrece al viajero actividades y deportes que se pueden realizar al aire libre, así como el de Cantalejo y el de Riaza, que se encuentran enclavados en impresionantes paisajes naturales atrayentes para el veraneante.
El que quizás se aleje de este grupo es, precisamente, el único ubicado en la capital. El camping ‘El Acueducto’, a tres kilómetros del centro de la ciudad, ofrece también impresionantes vistas a la Sierra y se encuentra abierto desde abril y hasta el próximo mes de septiembre.
La situación económica que atraviesa todo el país se nota también en estos alojamientos al aire libre, aunque probablemente sus asequibilidad sea un punto a su favor. Otro, la calidad: “La crisis el año pasado se notó más, por eso éste lo encaramos con servicios de calidad. Un ejemplo, hemos instalado un circuito de tiro con arco”, señalan desde el camping de Riaza.
Lo cierto es que aunque todo el mundo nota la crisis, depende mucho del tiempo y del dinero del que disponga el viajero. La ocupación suele estar en torno al cincuenta por ciento entre semana y alcanza el ochenta por ciento los fines de semana. Todos luchan por ofrecer una gran calidad en sus servicios y una amplia oferta de actividades, para que todo aquel que decida salir de vacaciones, encuentre en ellos una estancia confortable y acorde a sus necesidades.
