Las protestas del campo están adquiriendo protagonismo estos días pero no son las únicas que el sector primario ha protagonizado desde la llegada de la democracia, porque su voz ya la han alzado en numerosas ocasiones poniendo el foco en la peste porcina, en los precios, en la PAC o en los acuerdos con Marruecos.
Éstas son algunas de las fechas más relevantes de estas protestas desde la década de los 80 del siglo pasado:
- 20 de abril de 1988: Varios miles de ganaderos y agricultores se manifestaron en toda España para protestar contra la crisis que atravesaba el sector debido a la peste porcina africana: pedían a la Administración y a la CEE que levantara la prohibición de la exportación y regulará las importaciones comunitarias para evitar la caída de los precios en España.
- 27 y 28 de septiembre de 1990: Dos jornadas de protesta en todo el país para pedir mayores precios de la leche en origen. Se saldó con diversos incidentes en Irún y Cantabria, donde fueron detenidas siete personas y varias más resultaron heridas.
- 27 de diciembre de 1991: Unos 25.000 ganaderos se manifestaron en diversas capitales en protesta por el real decreto de reordenación del sector lácteo, que suponía la aplicación en España de la normativa comunitaria de las cuotas.
- Abril de 1992: El mes en el que se inauguró la Expo’92 en Sevilla, se celebraron movilizaciones y manifestaciones en varias ciudades para exigir al Gobierno una postura más firme en la reforma de la PAC para que incluyese la adecuación del sistema fiscal a la capacidad contributiva del sector y una reforma del régimen agrario de la Seguridad Social.
La reforma del aceite de Fischler
Octubre 1996: Manifestaciones de rechazo en varias provincias andaluzas a la propuesta de reforma de la Organización Común del Mercado del aceite de oliva elaborada por el comisario europeo Franz Fischler; una propuesta que suponía para Jaén unas pérdidas económicas superiores a los 20.000 millones de pesetas y de 4.000 jornales anuales.
- 31 de mayo de 1997: Culmina en Madrid “la marcha nacional en defensa del sector olivarero” en la que participaron 50.000 agricultores.
- Febrero de 1998: Nuevas manifestaciones en Jaén y Córdoba en las que participan más de 75.000 personas en protesta contra de la reforma de la OCM del aceite de olive, que luego se repitieron en mayo.
- 20 de febrero de 1999: 30.000 agricultores, según los convocantes, y 10.000, según la Policía Nacional, se manifestaron en Madrid para protestar contra la reforma de la PAC y la Agenda 2000 al entender que podrían perder más de 200.000 millones de pesetas.
- 17 de noviembre de 1999: Unos 20.000 horticultores se movilizaron en las principales regiones productoras para protestar por el “peligro” que suponía las concesiones agrícolas a Marruecos por parte de la Unión Europea, a cambio de la renovación del acuerdo pesquero.
- 27 de mayo de 2000: Los agricultores se manifiestan en Madrid contra la subida del gasóleo y para reclamar el mantenimiento de las ayudas a los frutos secos; unas protestas que se repitieron el 19 de septiembre de 2000 en varias capitales de provincia.
La irrupción de las “vacas locas”
23 de febrero de 2001: Miles de ganaderos se manifestaron en 12 autonomías para exigir al Gobierno soluciones a la crisis de las “vacas locas”.
Octubre y noviembre de 2003: Movilizaciones de miles de agricultores del sector del tomate para protestar contra el acuerdo agrícola entre la UE y Marruecos sobre la ampliación del cupo de importación de tomate marroquí.
- 17 de noviembre de 2003: Unos 25.000 olivareros se concentran en Madrid para exigir una reforma del olivar “justa” para Andalucía.
- 23 de noviembre de 2004: Decenas de miles de agricultores procedentes de toda España se manifestaron en Madrid en demanda de un gasóleo profesional agrario y el desacoplamiento total de las ayudas de la PAC.
- 19 de junio de 2008: 10.000 agricultores se manifiestan en Madrid para pedir medidas que palíen el efecto que el incremento del gasóleo y sus derivados ha tenido sobre el sector.
- 21 de noviembre de 2009: Miles de agricultores protestan en la capital ante la crisis del campo bajo el lema “El campo se arruina, movilízate”.
- 14 de noviembre de 2012: Jornada de huelga general en el campo que tuvo un desigual seguimiento según las zonas del país.
- 22 de noviembre de 2012: Varios cientos de agricultores se concentran en varias capitales para protestar contra el “desmantelamiento del mundo rural”.
- 7 de febrero de 2013: Concentración en Madrid contra la posible pérdida de parte del cheque agrícola de la Unión Europea para España.
- 3 de marzo de 2019: Varios miles de agricultores, ganaderos, cazadores y pescadores se manifiestan en Madrid en defensa del “mundo rural y sus tradiciones”.
- 28 de enero de 2020: Protestas de varias semanas y en diferentes ciudades para pedir rentabilidad para el campo; en Don Benito (Badajoz), los enfrentamientos con la Policía se saldaron con 15 heridos leves.
- 20 de marzo de 2022: Tras superar la peor fase de la pandemia de la Covid-19, que prohibía concentraciones multitudinarias, Madrid acoge la manifestación “20M Juntos por el campo” en defensa del sector a la que acudieron 400.000 personas según los organizadores y 150.000 según el Gobierno.
- 14 de mayo de 2023: La plataforma SOS Rural reúne en la capital a varios centenares de colectivos del medio rural para pedir leyes que tengan más en cuenta al campo.
- 6 de febrero de 2024: es la protesta que sigue vigente a día de hoy y que comenzó con tractoradas de agricultores convocados por redes sociales, a las que luego se añadió un calendario propio de las organizaciones agrarias pidiendo acuerdos comerciales más justos y una política “verde” comunitaria más flexible.
Las políticas de la UE, un colchón de seguridad y un “enemigo” para el campo español
Los agricultores y los ganaderos se están sublevando contra las políticas de la UE, insatisfechos con sus ayudas y su mercado, pese a que suponen una red de seguridad, con amenazas y oportunidades, con un reparto muy cuestionado.
Bruselas, capital de las instituciones comunitarias, es la principal razón, aunque no la única, de las movilizaciones del campo español, contagiado de otros países, porque se siente presionado por las normativas, sin que sus ingresos compensen el esfuerzo.
Los agricultores y los ganaderos reclaman cambios en la Política Agraria Común (PAC) o un freno a los acuerdos comerciales que abren las fronteras a la competencia, pese a las subvenciones y a las ventajas del mercado, que resultan insuficientes.
Los análisis muestran que no hay una sola agricultura y que los beneficios de la UE se están aprovechando de forma desigual.
Tampoco es nuevo culpar a Bruselas de los males del campo, lo que -partidos y gobiernos incluidos-, se ha hecho de distinta manera desde que España entró en la UE (1986).
Estas son algunas amenazas y ventajas destacables de la UE, no siempre satisfactorias, para los agricultores.
La PAC
La PAC, que nació hace 62 años, tiene casi 400.000 millones de euros para 2021-2027, de los que 47.000 son para los agricultores de España, tercer país más beneficiado.
“Es un compromiso presupuestario fuerte, un marco estable que tiene como uno de sus nortes la adaptación al cambio climático”, declara a EFE el ingeniero agrónomo y experto en PAC y mercados agrarios Tomás García-Azcárate.
Aparte de los pagos, la PAC ofrece la política de desarrollo rural, para actividades distintas y complementarias a la agricultura, con planes cofinanciados por los gobiernos y las comunidades autónomas.
La última reforma, desde 2023, ha elevado las exigencias ambientales, ha dado más responsabilidad a los gobiernos y ha introducido medidas como los ecorregímenes, que han provocado el criticado infierno burocrático.
García-Azcárate admite que el apoyo a las organizaciones de productores y sus asociaciones ha sido insuficiente y que falta “selectividad” en la definición de actores prioritarios de las ayudas.
Sus asignaturas pendientes o mejorables son las medidas para afrontar las crisis de mercado y, a juicio de los agricultores, para respaldarles frente a las importaciones.
Las importaciones y los acuerdos comerciales
Las organizaciones mayoritarias -Asaja, COAG y UPA- resaltaron la “competencia desleal” y la lucha frente a un mercado que importa “a bajo precio”, cuando convocaron las protestas, en un tono más comedido del que se ha oído estos días.
Los agricultores reclaman que se paralicen la ratificación de los acuerdos con Mercosur y Nueva Zelanda, y de otras múltiples negociaciones comerciales, además de pedir que suban los controles a la importación de Marruecos.
Pero España es líder en la exportación de aceite de oliva, vino, frutas y hortalizas o conservas de atún, y también disfruta de un mercado único gracias a la UE; en momentos menos controvertidos el propio sector ha admitido esos intereses, si bien siempre ha recalcado que tiene que haber “reciprocidad” en las exigencias.
“Hay incoherencia entre la política comercial y el Pacto Verde europeo”, subraya García Azcárate, quien, no obstante, apunta que las mayores exigencias a los agricultores pueden ser una oportunidad, ya que la calidad es una “fortaleza”.
Los mercados absorben un 50 % de la producción agraria nacional, añade, pero no todos los agricultores y los ganaderos ni todos los sectores se benefician por igual.
En cuanto a Ucrania, al contrario que otros países, España es un importador neto de sus cereales, utilizados también para los piensos; para los productores españoles de grano la sequía y los altos costes son factores más duros.
El Pacto Verde
El proyecto estrella de la Comisión Europea para conseguir una economía neutra en emisiones de CO2 apuntó al sector agrario con estrategias como la que planteaba reducir los pesticidas -que ha sido retirada-, los antibióticos animales o la implantación de una superficie ecológica obligatoria.
Su debate, en medio de la pandemia y de la guerra en Ucrania, ha hecho resurgir la siguiente pregunta: ¿Por qué se ahoga tanto a los agricultores, poniendo en riesgo el relevo generacional, si la oferta de alimentos está en peligro por el cambio climático?
Los partidos políticos han entrado en la discusión, que se ha polarizado, como ha ocurrido con propuestas como la Ley de Restauración de la Naturaleza, que se debatirá este mes en la Eurocámara, ante la que los agricultores y los pescadores se sienten “criminalizados”.
¿Está toda la agricultura en crisis?
Numerosos expertos e incluso ONG ecologistas coinciden en que no se puede hablar de una sola agricultura o ganadería; solo hay unanimidad en una cosa en este momento: todo tipo de productores están protestando ahora en España.
“La agricultura española va bien, pero sobre todo las grandes explotaciones que pueden disfrutar de economías de escala cada vez más importantes en una producción 4.0 cada vez más robotizada y científica; no acontece lo mismo a las empresas familiares”, según García Azcárate.
Respecto a las soluciones de futuro, apunta que surgen preguntas como la redistribución de las ayudas públicas, porque más recursos no va a haber.
¿La PAC debe beneficiar a los más competitivos? Si se ayuda al uso del agua, ¿se proporciona a los grandes o a un mínimo de hectáreas para todos?, concluye.
Una “guerra congelada”, el “probable” futuro del conflicto en Ucrania, según un experto
Una “guerra congelada” es el destino “más probable” del conflicto en Ucrania, según el exdiplomático y ex director civil del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Jorge Dezcallar, que en su último libro, ‘El fin de una era’, repasa las consecuencias de la invasión rusa.
Dezcallar tiene claro que ninguna de las partes “puede renunciar” a los territorios en disputa -”que Rusia ya ha anexionado a la Federación”-, porque eso mandaría un mensaje de derrota a la opinión pública, aunque insiste en la cesión de Ucrania de zonas como el Donbás o Zaporiya como la solución menos mala.

“No es una solución buena, pero no se me ocurre otra mejor”, incidió el exdiplomático en un encuentro con periodistas esta semana en Madrid con motivo de la publicación de su libro en España el próximo miércoles.
El español no ve “una paz posible en estos momentos” y apuntó a que el conflicto, tras casi dos años de acción militar intensa, se ha convertido “en una guerra de trincheras”.
“Una guerra congelada es lo más probable -que suceda-, no beneficia a ninguno de los dos y hay una gran probabilidad de que haya una segunda etapa -de grandes combates-, eso es lo malo”, reflexionó.
Una derrota de Ucrania, “muy mala para Occidente”
Dezcallar considera que una posible derrota de Ucrania en el conflicto con Rusia sería “muy malo para Occidente” y dejaría una imagen negativa de la OTAN.
Además, cree que “animaría” a Rusia a llevar incursiones militares en otras regiones y países europeos como Moldavia, Letonia o el resto de bálticos.
A su juicio, la invasión de Ucrania tiene también que ver con el “acoso de la expansión” de la Alianza Atlántica hacia las fronteras rusas, algo que llevó al presidente ruso, Vladimir Putin, a intentar “crear una zona de seguridad” tomando parte del territorio ucraniano, algo que no le ha salido como quería.
“Ahora tiene a la OTAN en la frontera y a Suecia y Finlandia pidiendo entrar, lo que ha conseguido es ampliarla y tenerla más cerca”, dijo.
Europa “necesitará entenderse con Rusia”
A pesar de la relación actual entre la Unión Europea, -con su apoyo a Ucrania-, y Rusia, Dezcallar, que fue embajador en Marruecos y también estuvo en la misión diplomática española en Washington y el Vaticano, cree que Europa “necesitará entenderse” con el país eurásico.
“Está ahí y no nos interesa que acabe en los brazos de China”, analizó el ex diplomático quien, a su vez, consideró que la “dictadura perfecta” de Putin “no ha ayudado al encaje” de Rusia con Europa tras la disolución de la Unión Soviética.
Sobre la posibilidad de que una oposición interna a Putin provocara la caída del presidente y con eso se detuviera la guerra en Ucrania, el español consideró que esta, a pesar de existir, no es tan fuerte como para lograr ese objetivo.
“Putin sabe cómo dar golpes de Estado y por consecuencia sabe cómo evitarlos, a la opinión pública rusa no le llega información veraz y además hay una mayoría que apoyan lo que hace, son nacionalistas y creen que tiene razón en que necesitan invadir Ucrania”, espetó.
