La Superliga Segoviana por Mil Razones se ha convertido, en apenas unos meses, en uno de los asuntos más controvertidos del deporte provincial, con un conflicto que desde el inicio ha salido de los terrenos de juego. Lo que comenzó como una alternativa impulsada por los propios clubes, principalmente en el ámbito del fútbol sala base, acabó derivando en un expediente sancionador de la Junta de Castilla y León y en la suspensión cautelar, aunque efímera, de una de sus competiciones.
La primera sacudida llegó en septiembre de 2025, cuando la Federación de Castilla y León de Fútbol remitió una carta al director general de Deportes alertando de supuestas irregularidades en la organización y funcionamiento de la Superliga Segoviana.
El escrito, firmado por el presidente de la Territorial, Marcelino Maté, denunciaba presuntos incumplimientos de la Ley 3/2019 de la Actividad Físico-Deportiva de Castilla y León, centrados en cuatro ejes fundamentales: la falta de inscripción en el Registro de Entidades Deportivas, la delegación indebida de los seguros en clubes y administraciones, la ausencia de garantías sobre la cualificación de los técnicos y la escasa claridad en la información facilitada a participantes.
La Federación no se limitaba a poner los hechos en conocimiento de la Junta, sino que exigía una intervención expresa y pública, reclamando verificaciones formales, requerimientos a los organizadores y, en caso de persistir los incumplimientos, la adopción de medidas sancionadoras.
Solicitando documentación
La Superliga respondió. Defendió su legalidad, aseguró que la entidad estaba constituida conforme al derecho de asociación y en trámites de registro, y negó que existiera desprotección alguna de los participantes. En especial, insistió en que los seguros estaban contratados y en regla, subrayando que la organización era la primera interesada en evitar cualquier riesgo.
La Dirección General de Deportes optó por recabar información. Tras solicitar documentación a la asociación organizadora, la Junta dio un paso más el 12 de enero al dictar una resolución de inicio de expediente sancionador contra la Asociación de Clubes de Fútbol y Fútbol Sala Por Mil Razones. La decisión incluía, como medida cautelar, la suspensión temporal de la competición femenina de fútbol.
La resolución administrativa identificaba indicios de incumplimiento en obligaciones básicas relacionadas con la seguridad de los participantes y, de manera específica, con la contratación de los seguros obligatorios. Según los datos analizados por la Junta, las pólizas aportadas por la asociación cubrían a 1.254 personas, mientras que el número total de participantes ascendía a 1.593 entre jugadores y cuerpos técnicos. Esa diferencia de jugadores sin cobertura acreditada era considerada relevante por la Administración. Además, se reflejaba que el seguro de responsabilidad civil habría sido contratado con posterioridad al inicio de la competición, lo que implicaría que durante varios días la actividad se desarrolló sin esa cobertura obligatoria.
La Superliga defendió que todos los jugadores estaban asegurados y achacó el problema a la falta de cotejo de la documentación
El fútbol femenino mereció un tratamiento específico en la resolución. La Dirección General de Deportes señaló que la documentación aportada solo acreditaba la cobertura de 14 menores, sin que constara un aseguramiento completo del conjunto de la competición. Ante esa situación, y para evitar riesgos para las participantes, se acordó la suspensión cautelar de esta modalidad hasta que se acreditara la regularización.
El expediente abría también la puerta a un abanico de sanciones en función de la gravedad de los hechos. Para infracciones graves, se contemplaban multas de entre 501 y 5.000 euros e inhabilitaciones temporales; para las muy graves, sanciones económicas de hasta 50.000 euros e inhabilitaciones de hasta cinco años. Incluso se realizaba una estimación provisional vinculada al número de personas supuestamente no aseguradas, aunque la propia resolución subrayaba el carácter orientativo de esas cifras.
Una resolución que sólo resuelve en parte
Pero en apenas dos semanas, la Dirección General de Deportes dictó una nueva resolución por la que se levantaba la medida cautelar de suspensión del fútbol femenino. Tras analizar las alegaciones y la documentación aportada el 20 de enero por la asociación, la instructora del expediente concluyó que habían desaparecido las circunstancias que motivaron la suspensión, permitiendo así la reanudación de la competición, sin perjuicio de la continuación del procedimiento sancionador.
La evolución del caso refleja el pulso (que no será el último) entre un modelo federativo tradicional al que le han surgido cada vez más críticas con el paso de los años, y la iniciativa surgida desde los clubes, que ha logrado una implantación masiva en un tiempo récord. Con la vía administrativa aún abierta, la Superliga continúa su actividad mientras la Junta de Castilla y León analiza en profundidad el expediente.
“En ningún momento hemos incumplido”
Iván Nieto, presidente de la Superliga Segoviana, dejaba claro que la organización siempre ha mantenido la tranquilidad con respecto a la demanda de la Federación y las resoluciones de la Junta, a cuenta de los seguros de los participantes en la competición:
“La explicación es sencilla, y es que cada vez que se inscribían nuevos jugadores se iba ampliando la póliza. Entonces se envió la primera póliza que recogía el grueso de los asegurados, pero como posteriormente se han ido apuntando más jugadores por cada equipo, pues se han ido haciendo anexos. ¿Qué ha pasado? Que esos anexos no sé si se habían enviado por nuestra parte, que creo que sí, o cotejado por la Junta, y creo que ahí es donde está el fallo. Cuando llega la suspensión de la liga femenina nosotros repetimos que está todo bien, que todos los jugadores tienen su seguro. ¿Por qué si se lo hacemos a unos no se lo vamos a hacer a los otros?”.
La suspensión cautelar llegó en un fin de semana en el que la competición iba a tener problemas para jugarse por culpa de la nevada, “y ahora la Junta ya ha revisado lo que ya les mandamos nosotros la semana pasada”, señaló Nieto, que repitió que “la asociación en ningún momento ha incumplido nada. Además, en la resolución sólo se suspendía el fútbol femenino y no el fútbol sala. Si esta organización está haciendo las cosas mal, las estará haciendo mal en general, no solo en el apartado del fútbol femenino”.
