La Gimnástica Segoviana visitaba Castañares con la ambición de reencontrarse con la victoria lejos de La Albuera y mantener el liderato, en una jornada en la que el Deportivo Fabril no falló ante el Coruxo. Sin embargo, el conjunto azulgrana volvió a naufragar en su primera salida del año, encajando un doloroso 3-0 ante el Burgos Promesas que evidenció, una vez más, sus carencias fuera de casa. La derrota, la tercera consecutiva como visitante con hasta nueve goles encajados, dejó en evidencia su fragilidad defensiva, falta de juego y que, además, ve cómo dice adiós al liderato.
Sobre el césped artificial, apenas dos minutos bastaron para que el primer sobresalto recorriese a la parroquia gimnástica, que tuvo su dosis de fortuna en un inicio en el que un error en la entrega de René fue cazado por Irian, que, con Postigo ya vencido, estrelló su disparo en la madera, perdonando la vida a la Segoviana, con Josín evitando el 1-0 al despejar la pelota en la segunda jugada. El aviso despertó al conjunto de Iñaki Bea ante un Burgos Promesas bien replegado, en disposición de cinco, y con la clara intención de hacer daño al contraataque, permitiendo que fuese la Segoviana quien, bajo el mando de Diego Campo, comenzase a ganar metros con un fútbol más vertical que asociativo.
Bajo esa premisa no tardó en llegar la réplica azulgrana con un primer disparo desde larga distancia de Rubén que se marchó desviado de la portería defendida por Marc. Con el paso de los minutos, el guion no varió, con mucho juego directo y batalla en el centro del campo, sin que ninguno de los dos conjuntos lograse adueñarse del choque, aunque fue la Segoviana quien volvió a asomarse con mayor peligro. De hecho, tuvo su ocasión más clara al cumplirse el minuto 20, cuando tras una buena descarga de Álex Castro sobre Pau, Rubén apuró línea de fondo para poner un centro medido que Samu Manchón no logró rematar en el primer palo y cuyo rechace no supo aprovechar Marc Tenas, que se topó con una mano prodigiosa de Marc.
El segundo aviso azulgrana fue el preludio de lo que estaba por venir, con una Segoviana de menos a más, cada vez más cómoda, volcando el juego sobre la portería rival, intensa y rápida en la recuperación del balón, aunque con el debe de la falta de finura en los metros finales ante un Burgos Promesas que, con una zaga trabajadora y expeditiva, tampoco renunciaba al ataque. Así, el equipo burgalés volvió a probar fortuna con un disparo duro a media altura que obligó a Postigo a intervenir.
Dos minutos de castigo
Con el partido abierto y ocasiones para ambos bandos, el gol seguía resistiéndose. La volvió a tener Marc Tenas con un disparo desde la frontal que se marchó alto por escasos centímetros. Ambos equipos buscaban un tanto que parecía cuestión de tiempo, pero acabaría llegando del lado menos esperado. Y por partida doble. Porque lo que perdonó la Segoviana no lo hizo un Burgos Promesas con el colmillo afilado. Primero fue Pau Miguélez quien cazó un balón muerto en el punto de penalti, pero su disparo se encontró con las manos de Marc, y en la acción siguiente Salva no falló con un potente disparo desde la frontal que Postigo no pudo detener. El castigo fue aún mayor cuando, con la Segoviana tratando de recomponerse, un error en la salida de balón dejó al conjunto azulgrana descolocado, permitiendo a Georges plantarse en el mano a mano con Postigo para definir a las mil maravillas y establecer el 2-0 con el que se llegó al descanso.
Tras el paso por vestuarios, la Segoviana se veía obligada a dar un paso al frente ante un 2-0 que pesaba como una losa. Sin embargo, el equipo azulgrana continuó desordenado, sin fluidez ni ideas claras para superar a un Burgos Promesas que se mostraba cómodo, replegado y atento a cualquier error en la salida de balón para castigar al contraataque.
A la hora de juego, Iñaki Bea movió el banquillo con un doble cambio: entraron Iker y Morata por Josín y Diego Campo, buscando oxígeno y dinamismo en el ataque. Pese a ello, la Segoviana seguía sin encontrar el camino hacia la portería rival más allá de un cabezazo forzado de Tenas que detuvo Marc sin problemas. Más tarde, Ivo y Ayán reemplazaron a Samu Manchón y Pau, pero las sensaciones continuaban siendo negativas en un quiero y no puedo sin salida.
El golpe definitivo
Y, como en la primera mitad, los errores defensivos terminaron por condenar al conjunto gimnástico. Georges volvió a aprovechar una pérdida de balón en la salida azulgrana, se plantó solo ante Postigo y definió con tranquilidad logrando el 3-0 en una acción en la que la Segoviana reclamó sin éxito posición antirreglamentaria. El gol enterró cualquier atisbo de reacción. Aun así, los azulgranas no desistieron del todo: primero un cabezazo de Silva tras un córner fue detenido sin problemas por Marc, y después un disparo de René se marchó cruzado, desperdiciando las últimas opciones de maquillar el resultado.
El encuentro agonizó sin mayores sobresaltos, con Burgos Promesas controlando la situación y los tres puntos ya asegurados, mientras la Segoviana vio cómo certificó una dolorosa derrota, otra lejos de La Albuera con la que, además de perder el liderato, volvió a dejar una imagen preocupante, con más sombras que luces y con peores sensaciones que números en la tabla.
