La previsión de la cosecha de cereal de invierno en Castilla y León se sitúa en los 6 millones de toneladas tras la siembra de 1,9 millones de hectáreas, lo que supone un crecimiento del 2 por ciento respecto a 2017. Se trata de una previsión «muy superior» que la del pasado año y muy por encima de la media de los últimos cinco años, según dijo la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos.
Marcos destacó las «mejores previsiones» de la cosecha respecto a 2017 cuando la sequía puso en apuros al campos de la región, según reflejan las primeras solicitudes de la Política Agraria Comunitaria en Castilla y León que alcanzan las 71.874, añadió Marcos, 6.226, «un 4,2 por ciento menos» en Palencia. Todo ello debido a la «mayor profesionalización del sector» y a que la ayudas se dirigen a aquellos que realmente trabajan y arriesgan en el campo y en la agricultura. Ya que la reforma de la PAC para 2018 exigía que las personas que estuvieran cobrando por debajo de los 300 euros dejaran de percibir la ayuda, explicó la consejera. «No deja de ser una previsión», recordó la titular de Agricultura que reconoció no obstante que son «mejores» que las de años pasados. Asimismo, expresó su deseo de que siga haciendo “buen tiempo, pero no demasiado calor, humedad y que no haya pedrisco y heladas para poder mantener las previsiones de cosecha de este año”.
En la misma línea se han manifestado algunas organizaciones agrarias, como Asaja, que en un comunicado ha advertido de que el resultado de la cosecha en Castilla y León dependerá de «cómo avance el tiempo en estas últimas semanas», si bien reconoce que las abundantes lluvias de la primavera han permitido que se recarguen los pantanos y que los campos reverdezcan. «A mediados de mayo ya amarilleaba el cereal de Castilla y León, lo que preocupaba a los agricultores», apunta el presidente regional de la organización, Donaciano Dujo, que reclama «una lluvia generosa estos días de mayo, y también otro golpe de agua en junio, junto con temperaturas suaves, sin heladas pero tampoco sofocantes».
