La nueva edición del programa de rutas ‘Camina por Segovia en primavera’ de la Diputación arrancó con una ruta por la Cañada Real Soriano Leonesa Oriental que discurre entre Labajos y Jemenuño. Durante algo más de 12 kilómetros, el medio centenar de senderistas atravesaron una interesante zona de pie de monte, con encinas y salpicado de sabinas.
La expedición comenzó en Labajos, donde el grupo se acercó a la iglesia de San Pedro, un templo barroco situado en el extremo de una amplia plaza que preside el Ayuntamiento. Desde aquí se trazó el camino que, tras apenas un kilómetro, baja hasta enlazar con la Cañada Leonesa Oriental, que llega aquí desde el término municipal de Villacastín. Una hilera de encinas cubre la vaguada de un incipiente arroyo y marcan el ancho de la Cañada Real: 90 varas castellanas.
En la inmensa llanura de la campiña, donde los campos de cultivo constituyen el paisaje dominante, la Cañada Real se ha convertido en un interesante corredor ecológico de monte bajo en el que dominan las encinas y las sabinas. Después, desde el arroyo de la Magdalena se abordó una empinada ladera entre cárcavas rojizas y tras coronarla, los caminantes disfrutaron de magníficas vistas de la Sierra de Guadarrama y Ojos Albos. A partir de aquí el camino continuó por el borde de un altiplano, dejando el valle del río Voltoya a la izquierda. Unos pocos kilómetros después se alcanzó el Monte de Acedos, y tras bordearlo se llegó a la carretera donde finalizó esta primera etapa.
La Cañada Real Leonesa Oriental tiene una longitud de 700 kilómetros y une los pastos de Riaño, en León, con los de Montemolín al sur de Badajoz. A su paso por la provincia de Segovia atraviesa la campiña segoviana entre las poblaciones de Labajos y Coca.
