El caso del menor con discapaciad de Morón de la Frontera (Sevilla), Antonio David Barroso, desaparecido el pasado 13 de septiembre, toma una nueva variante después de que las cámaras de un establecimiento hotelero de Riaza grabaran el paso de la madre, Macarena Díaz, por la Plaza Mayor de la villa en solitario antes de ser parada por la Guardia Civil en una gasolinera, ubicada en el kilómetro 35 de la A-1, en Carabias.
Allí, fue encontrada desorientada horas después de la desaparición de su hijo, de 15 años, que fue visto por última vez la noche anterior en un hotel de Talavera de la Reina (Toledo), y comunicó a los agentes que el menor, en silla de ruedas, había muerto, indicando al parecer que lo había asesinado, y que el cuerpo lo arrojó en un contenedor en Madrid, cerca del Centro Comercial ‘Xanadú’.
Desde entonces el joven se encuentra desaparecido, sin señales, y la madre, que desde Carabias fue trasladada en un principio a la unidad de psiquiatría del Hospital de Segovia, fue derivada al hospital Virgen de Valme de Sevilla en libertad con cargos, según el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Morón de la Frontera.
