Si no lo han hecho ya, en San Cristóbal de Segovia están tardando en llamar a una de sus calles con el nombre de Paloma y el apellido de Moreno. La histórica lotera de la población segoviana, que se encaminaba a las cuatro décadas en su establecimiento, decidió cambiar de vida hacia una merecida jubilación y hace siete días cerró su administración, que en breve será traspasada; pero este martes ha llevado a cabo un último servicio a sus paisanos, como mínimo a uno de ellos, repartiendo 200.000 euros del Primer Premio del Sorteo de El Niño. La jubilación soñada, como aprecia la propia Paloma, que en cuanto se enteró de que un décimo del principal premio fue vendido allí online abrió la administración para lucir el número más buscado en el día de Reyes, el 06.703, dotado con dos millones de euros la serie y por tanto 200.000 el décimo, una fracción.
No es la primera gran alegría que Paloma ofrece a su pueblo. De hecho, las ha dado todas y solo le restaba una, precisamente un gran premio en la Lotería Extraordinaria de El Niño. Este martes lo hizo, cerró el círculo, y puede dirigirse bien tranquila a su jubilación, como apuntaba a este diario poco después de conocerse la noticia. “Es una gran alegría porque, mira, hemos dado el Gordo de Navidad para toda Segovia, que cayó aquí, hemos dado también un Tercer Premio, un Quinto y un Primero de la Primitiva de seis (1.300.000 euros) y solo me faltaba por dar El Niño y ya lo hemos dado, así que no puedo estar más contenta”.
La lotera de San Cristóbal se siente muy satisfecha de la suerte que ha tenido e insuflado a sus vecinos, destacando además que lo hizo desde su humilde y recóndito expendedor, muy alejado de los grandes nombres que suelen salir a la luz en estas fechas de sorteos. “Me siento una privilegiada, la verdad. Para lo pequeño que es esto, que no es una administración grande de una gran ciudad sino de un pequeño pueblo de cerca de 3.200 habitantes. Más premios no podíamos haber dado. A veces veo a tanta gente haciendo cola en esos grandes sitios vendedores y me pregunto: ‘¡pero si no sabéis dónde puede estar el premio!’”.
Ahora le toca colgar las botas y lo hace con la satisfacción de haber repartido tanta felicidad como el necesario dinero. “Llevaba 36 años en esta administración, nada más y nada menos. Coincide que había cerrado el 30 de diciembre, así que el premio se selló unos días antes. Sobre el día 15 vendrá otra persona y se vuelve a abrir porque yo me jubilo”, comenta Paloma, que aclara que será una persona ajena a la familia quien tome las riendas una vez que la burocracia esté solucionada.
El listón lo ha dejado por las nubes a quien le sustituya en el negocio. Paloma le desea que tenga la misma suerte que en su trayectoria encontró ella. “Es mejor que esto no cierre después de lo de hoy. Tiene que seguir abierto. Espero que la gente que entre tenga esta misma suerte. ¡A lo mejor me hace venir para que le dé a la tecla!”, bromea. “Cuando me ha llamado mi hija para decirme que hemos dado un primero del Niño me he puesto muy contenta. Es que ya no puedo pedir más y me voy muy contenta de haber hecho feliz a tanta gente. Alguno que ha pasado por aquí ya me dicho que ‘¡así se jubila cualquiera, eh!. Para mi, después de 36 llevando una administración, terminar así es para estar muy satisfecha, la verdad”, recalca.
Algunos curiosos, probablemente al ver abierto el estanco, entraron a preguntar e informarse, incluso alguien que ya lo sabía a darle la enhorabuena. La hija de Paloma, Irene Plaza, acudió también para echar una mano y atender a la gente, irradiando la misma felicidad que su madre. Alguno de ellos dijo que había comprado allí la lotería antes de que cerrara provisionalmente pero que todavía no había consultado si su décimo era el afortunado. “Llevo varios décimos comprados, pero no los tengo aquí. Ya los miraré”, espetó desde la puerta de entrada este amigo de la lotera. Quizá fuera él.
Muy repartido
El 06703, primer premio del Sorteo Extraordinario de El Niño, se vendió en San Cristóbal de Segovia, pero también en otras poblaciones de Castilla y León y del resto de España, como Astorga (León), Valladolid, Fontiveros (Ávila), Villares de la Reina, Salamanca y en Benavente (Zamora), entre otras.
Un sorteo que ha repartido en este martes día de Reyes 770 millones de euros. El número 45.875 fue el agraciado con el segundo premio, con Pontevedra, Madrid y Las Cabañuelas en Almería como destinos de procedencia de los décimos.
El número 32.615 fue el tercer premio de la lotería que despide los sorteos y la Navidad en 2026. Un número repartido entre Burgos y Granada. Burgos fue la provincia castellanoleonesa que más dinero recibió de las nueve con unos cinco millones de euros tras la venta de parte de este tercero.
