Cada invierno, cuando el frío aprieta, Cantalejo vuelve a latir al ritmo de miles de motores. Y es que, la concentración motera ‘La Leyenda’ no es solo una cita del calendario: es un punto de encuentro, un ritual y una forma de entender la vida sobre dos ruedas.
Entre los participantes se encuentra Óscar Ortega Sánchez, motorista procedente de Madrid y uno de esos nombres que año tras año regresan fieles a la llamada de ‘La Leyenda’. Su historia es la de muchos, pero también única. “Mi pasión por las motos viene desde pequeñito. Monto en moto desde que nací, prácticamente. Soy de los que todos los fines de semana, mientras no llueva, me junto con amigos para dar unas vueltas y comer”, explica.
Ortega lleva siete ediciones participando en esta concentración. Lo que le motiva no es solo la ruta o el rugido de las motos, sino el ambiente que se crea entre los asistentes. “Me motiva la gente. Vienes aquí un año sin conocer a nadie y te haces amigo de uno, conoces a otro… Al año siguiente coincides, te presentan a otro amigo, conoces a otra persona… Y cuando te das cuenta vienes aquí y estás como en familia. Es un ambiente familiar, entre amigos. Para los moteros la familia son los amigos, la moto y compartir lo que te pasa”, agrega.
Así, la atmósfera que se crea entre los motoristas es uno de los aspectos que más valora: respeto, compañerismo y amistad. Con ello, Ortega explica que ‘La Leyenda’ se vive desde dentro, con largas noches alrededor de hogueras, charlas interminables y recuerdos que se acumulan edición tras edición. Además, a lo largo de los años, Ortega ha visto cómo la concentración ha crecido sin perder su esencia. “Que evolucione lo que ha evolucionado, que se quede así y no pierda su esencia familiar”, apuntilla.
Uno de los momentos más significativos para Ortega es el homenaje a los motoristas fallecidos, un acto programado para este sábado cargado de emoción y que refuerza el sentimiento de hermandad. Por último, cuando se le pregunta por cómo animaría a otros motoristas a acudir por primera vez, Ortega lo tiene claro: “Si quieren conocer gente, hacer lazos de amistad y pasarlo bien sin ningún tipo de problema, este es el sitio; aquí es donde hay que venir. Que no se lo piensen, una buena manta, un buen saco de dormir y a disfrutar”. “Al que no haya venido y solamente lo haya oído, le diría que venga y que no se lo cuenten, porque es mucho mejor vivirlo y experimentarlo. Estoy seguro de que cuando alguien venga y lo viva, va a repetir”, ultima el motorista.

