El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia, Javier López-Escobar, visitó durante la mañana de ayer martes los trabajos que se están llevando a cabo en el yacimiento del Cerro del Castillo, en el término municipal de Fresno del Cantespino.
Javier López-Escobar estuvo acompañado por Rafael Fernández, el alcalde de la localidad, con quien supervisó la intervención que persigue recuperar, limpiar y consolidar las estructuras del enclave, en el que se lleva trabajando un tiempo. También asistió el arqueólogo territorial, Luciano Municio.
Enmarcado dentro de los objetivos temáticos recogidos en el programa operativo Feder 2014-2020 de Castilla y León, el proyecto se divide en dos actuaciones, según explica la Junta en un comunicado de prensa. Por un lado, se pretende recuperar las estructuras emergentes de la fortificación a través de una actuación de limpieza y consolidación de las mismas. Toda la intervención está encaminada hacia la conservación preventiva: la máxima conservación con la mínima intervención. Por otro lado, el proyecto pretende realizar las actuaciones necesarias para la puesta en valor del paraje en el que se encuentra el yacimiento. Para ello, los trabajos se centran en la adecuación y mejora del lugar, recuperándolo como un mirador. La cuantía de las actuaciones asciende a 19.951, 84 euros cofinanciados por fondos Feder.
Una gran presencia humana desde antiguo
Localizado en Fresno de Cantespino, fue incoado Bien de Interés Cultural en abril de 1999. Está situado en un cerro inmediatamente al sur del casco urbano de Fresno de Cantespino. El cerro presenta un aspecto aterrazado, situándose las estructuras del castillo fundamentalmente en las laderas sur y sureste del cerro. Actualmente las estructuras emergentes se encuentran parcialmente enterradas y amenazadas por la vegetación que coloniza este paraje. Otro de los factores que amenazan al yacimiento es el terreno arcilloso sobre el que se asientan, que cuando se satura de humedad pierde cohesión, pudiendo provocar así desmoronamientos.
Los restos de la fortificación son los elementos a partir de los cuales se puede establecer una datación en función del material utilizado en su construcción: mampostería encintada.
Existe la posibilidad de que la batalla de La Spina o de Candespina (1110 entre Alfonso I y Urraca) pueda situarse cerca de Fresno de Cantespino, y que acabase con la destrucción del Castillo, cuyos restos, por tanto, serían anteriores a esa fecha. En el territorio en el que se encuentra el Castillo se atisba una gran presencia humana desde la más remota antigüedad.
