Una rápida actuación de la Guardia Civil evitó importantes daños en una explotación ganadera de Aldea Real durante la tarde del jueves, cuando una de sus naves comenzó a inundarse de forma repentina. En el interior se encontraban unos 400 animales, dentro de una explotación que alberga cerca de 4.000 cabezas de ganado, lo que hizo saltar las alarmas ante el riesgo que suponía la subida del agua.
Tras recibir el aviso, una patrulla del Puesto de Aguilafuente se desplazó de inmediato hasta el paraje de Navadrián, donde se encuentra la explotación. Al llegar, los agentes comprobaron que el nivel del agua seguía aumentando y que los sistemas de achique disponibles no eran suficientes para frenar la inundación, lo que comprometía tanto a los animales como a las instalaciones.
Ante esta situación, y en coordinación con el alcalde de la localidad, se gestionó con urgencia la llegada de dos bombas adicionales desde el municipio de Zarzuela del Pinar. A partir de ese momento, guardias civiles, responsables de la explotación y varios vecinos unieron esfuerzos para sacar el agua y contener la inundación, en una intervención que se prolongó durante cerca de cuatro horas de trabajo continuo.
Gracias a la rapidez de la respuesta y a la colaboración entre todos los implicados, se logró vaciar la nave afectada y poner a salvo a la totalidad del ganado, evitando así importantes pérdidas económicas y mayores consecuencias para la explotación..
