La Fundación Titirimundi ha comenzado los trabajos previos para la restauración de los gigantes y cabezudos de la ciudad, en virtud de un contrato menor formalizado con el Ayuntamiento de Segovia, con un coste de 2.420 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de tres meses.
De esta manera, Titirimundi recoge el legado del fundador del Festival Internacional de Títeres de Segovia, Julio Michel, que a través de su grupo, Libélula, ya realizó hace décadas una de las primeras restauraciones de la que está considerada como una de las comparsas de gigantes y cabezudos más antigua de España. Lo hizo, entre otros, con otro de los integrantes de Libélula, Juan Antonio Sanz. Ambos han fallecido en los últimos años.
La directora de la fundación y del festival, Marián Palma, ha explicado que los trabajos de las figuras de los gigantes comenzaron con un estudio previo para determinar las actuaciones más urgentes.
En este sentido, apunta a algunas estructuras, teniendo en cuenta que se trata de figuras muy pesadas y también algunos elementos rotos, con desconchones o deteriorados, como una de las manos de la gigantona, la alcaldesa que recibe popularmente el nombre de Fuencisla.
El equipo que lleva a cabo la intervención está formado por personas que ya han participado en otras ocasiones en su restauración.
Como se recordará, el año pasado se renovó el vestuario de todos los cabezudos y se hicieron nuevos trajes “a medida” para cuatro de los gigantes, gracias uno de los programas de empleo del Ayuntamiento de Segovia.
Palma apunta que los trajes más antiguos se han lavado y reparado para su conservación y se trabaja para adquirir armarios de almacenaje para guardar elementos de las figuras, como las cabezas, y preservar así su mantenimiento.
