A lo largo de la conversación, intercala dos palabras que hacen referencia al mismo colectivo. Aún hay quienes utilizan ‘discapacidad’ y ‘diversidad’ de manera indiscriminada. Pero la influencia en su integración varía de forma notable. “Todavía no estamos acostumbrados”, manifiesta. La directora de la compañía de teatro ‘Paladio Arte’, Marta Cantero, incide en la importancia de cuidar el lenguaje cuando se habla de personas con capacidades diversas. ¿Por qué? “Porque no es el individuo el que está discapacitado, es la sociedad la que no tiene recursos para proporcionarle lo que necesita en su vida diaria”, afirma con vehemencia, al tiempo que lamenta que todavía no exista la normalización “al 100%”. De ahí que el primer paso de la integración, sea la normalización.
En 1996, Cantero acabó sus estudios de Psicología por la UNED. Esto fue “bastante duro”. Física y anímicamente, terminó “tocada” (aunque con “notazas”, bromea). Decidió tomarse un año de descanso para “recuperarse”. Un día, apareció en su casa un folleto que anunciaba la convocatoria de un encuentro de personas con diversidad. Acudió a la reunión. Su propósito no era subirse a un escenario. “Nunca sabes lo que te depara la vida”, reflexiona. Y, por aquel entonces, ella no podía imaginarse con qué le sorprendería.
Ni siquiera recuerda con exactitud cuánto lleva al frente de la asociación y la compañía. Lo piensa durante unos segundos. Hace algún que otro cálculo. Entonces, saca en claro el año: 2004, cuando se creó la asociación. Pero lo principal para Cantero, no es el tiempo que lleva como directora y gestora. ‘Paladio’ comenzó su andadura en 1996 (este año, celebra su 25 aniversario). A ella se incorporó, primero, como alumna.
Cuando le preguntan por la principal función de la entidad, recurre a los estatutos: “La integración social y laboral de personas con diversidad a través de las artes escénicas”, explica. Su objetivo pervive intacto. Tiene claro que se ha recorrido una gran parte del camino. Pese a ello, aún no divisan la meta. “No estamos como hace 25 años, pero quedan muchas cosas por conseguir”, sostiene. Han logrado que las personas con discapacidad tengan mayor visibilidad y consideración como artistas y creadores. Y han demostrado que, encima de un escenario, ellos también son capaces de interpretar y de transmitir al público.
“Tenemos los mismos problemas que cualquier compañía de teatro”, asegura. Con un agravado: al trabajar con personas con diversidad, los tiempos se alargan. Mientras que el resto de compañías pueden crear espectáculos en tres meses, su proceso de creación dura algo más. Han de adaptar las obras que interpretan a las necesidades de cada una de las personas con las que trabajan. Ahora cuentan con nueve actores y con cerca de 30 usuarios en la escuela.
Este trabajo precisa un gran esfuerzo por su parte. La creación es más tediosa y “requiere de una paciencia tremenda”. Cantero declara que en Segovia cuentan con suficiente apoyo por parte de las instituciones. “Conseguir mantenerse 25 años ya es un logro y si, además, se consigue trabajando con teatro y con personas con diversidad, el logro es aún mayor”, garantiza. No es para menos. ‘Paladio’ ha logrado actuar en el Centro Dramático Nacional o el Teatro Español.
Le gustaría que el equipo se ampliara para delegar funciones. Solo tiene un deseo: que hagan de este proyecto algo suyo, “sino es imposible”. Ella bien lo sabe. A ‘Paladio’ le dedica la mayor parte de su tiempo. Hace de todo: desde ecualizar una pista de sonido, hasta coser un traje. Desde el principio, Cantero hizo de este proyecto algo suyo.
